The Handmaid's Tale: violencia sin fin y una rebelión que alza la cabeza

Cuarta temporada de la serie basada en la novela de Margaret Atwood. Elizabeth Moss, imperdible, también dirige. 

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La lucha contra el poder brutal de Gilead se intensifica. June, la protagonista de esta historia, se empieza a erigir como líder mesiánica de una rebelión que suma seguidores con el susurro del May Day. Nada es fácil en ese mundo distópico: la sed de venganza se siente con más fuerza que nunca, pero los planes pueden fracasar y las heroínas son humanas. 

Ya están disponibles en Argentina los tres primeros capítulos de la cuarta temporada de The Handmaid's Tale, de la mano de Paramount+, plataforma de streaming que estrenará un nuevo episodio cada domingo. Era esperada con ansias por sus seguidores, ya que se iba a lanzarse a fines del 2020, pero la pandemia de coronavirus frenó el rodaje y obligó a cambiar los tiempos.

 

Por lo que pudo verse hasta ahora, la nueva entrega de esta tira, basada en la novela distópica de Margaret Atwood, llega con giros constantes en la trama, altas dosis de violencia y escenas de mayor espectacularidad, como si la batalla entre los bandos saliera a un territorio más amplio. 

La historia se retoma justo en el momento en que había quedado: en plena huida. June se anota un triunfo con la liberación de decenas de niños de Gilead que logran volar a Canadá. Queda malherida y emprende el escape junto con sus compañeras a una granja donde aparecen nuevos personajes, entre ellos la esposa adolescente de un viejo comandante (un papel perturbador de McKenna Grace). En el relato adquiere también más presencia la acción en Toronto, donde quedaron Luke, el esposo de June, y Moira, su mejor amiga, así como el Comandante Fred ( Joseph Fiennes ) y Serena ( Yvonne Strahovski , siempre con su estremecedora frialdad), que enfrentan, separados, cargos por sus crímenes. De manera justificada, o no tanto, irán apareciendo muchos de los personajes habituales de la serie, a veces en subtramas que son un rulo casi decorativo. 

Uno de los cuestionamientos que se le venía realizando a la serie en temporadas anteriores es el despliegue de violencia: hasta qué punto es una exhibición morbosa parte del show o es un componente imprescindible a la historia. En estos nuevos episodios la violencia no parece mermar, sino que persiste en múltiples dimensiones. Es una serie cruda, dura de ver. El capítulo tres, dirigido por la propia Elizabeth Moss (actriz protagonista que está increíble desde el comienzo y ya se lucía en series como Mad Men o Top of The Lake), es uno de los más comentados en este sentido.

La propia Margaret Atwood explicó en distintas entrevistas que todo tipo de violencia, crueldad, indecencia y humillación en la novela "El cuento de la criada" se basaba en el mundo real o provenía directamente de la Biblia. En el caso de la serie, quien marca el rumbo es Bruce Miller, creador y guionista. 

La nueva temporada arrancó con más impulso, con más acción y avance, teniendo en cuenta que en las anteriores la trama parecía estancarse por momentos en un ir y venir constante. A June también ganó envión, se la ve más feroz que nunca en su deseo de liberación y revancha. 

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