Tragedia, reflexión sobre el arte y comedia negra según el director Gus Van Sant

Crítica de No te preocupes, no irá lejos

BAE Negocios

Siempre es interesante ver películas de Gus Van Sant. Incluso aquellas que no nos resultan del todo satisfactorias nos dejan algo en qué pensar sobre el mundo y el cine. El caso de No te preocupes, no irá lejos, por cierto, está por encima de las "insatisfactorias": lograr una comedia negra con la historia real de un tipo al que los excesos llevan a una silla de ruedas y que se convierte en un genio de la caricatura humorística -en la que se burla impiadosamente incluso de sí mismo- es una verdadera hazaña en momentos de corrección política. Porque más allá del trabajo increíble de Joaquín Phoenix y Jonah Hill -o Jack Black- que hacen de todo algo digno de verse. Sí, por supuesto que es una película "inspiracional", pero supera ese estadio con otra reflexión de Van Sant sobre si es válido el concepto de "madurez", su tema más constante, declinado en todo tono posible.

Tïtulo original: Don’t worry, he wont get far on foot, EE.UU., 2018 Duración: 114’ Dirección: Gus Van Sant Intérpretes: Joaquín Phoenix, Rooney Mara, Jonah Hill, Jack Black, Beth Ditto Calificación: Apta para mayores de 16 años

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