Tras el fracaso en Luján, el oficialismo retoma contactos con la oposición por el diálogo
Convencidos de la urgencia de alcanzar un pacto de convivencia democrática que le ponga freno a la violencia política, el oficialismo sigue hilvanando un diálogo con la dirigencia de Juntos por el Cambio y de la oposición en su conjunto.
El Gobierno Nacional continúa trabajando para sentar a una mesa de diálogo a la oposición en su conjunto, con la intención de bajar los decibeles a la intolerancia política en pos de encontrar la racionalidad política, pese a la resistencia de algunos sectores de la dirigencia enrolada en Juntos por el Cambio, los que, por un lado, se niegan a sentarse a conversar con el kirchnerismo, y por el otro, advierten que una iniciativa en ese sentido debe ser encauzada desde el Parlamento.
Así lo señalaron fuentes de Casa Rosada consultadas por BAE Negocios, desde donde reconocieron que "sigue la búsqueda de diálogo", aunque se negaron a dar precisiones respecto al formato que tendría dicha convocatoria: "No estamos revelando los detalles", esgrimieron los voceros, los que subrayaron que "mediatizarlo, empantana las cosas", tal "como quedó demostrado".
Al frente de la iniciativa continúa el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, quién el pasado 7 de septiembre indicó que el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, era "un punto de inflexión".
"No podemos permitir que el peronismo siga poniendo las víctimas en la historia argentina", indicó por entonces el funcionario nacional, quién destacó que a un año de cumplirse los 40 años de democracia, resulta necesario "recuperar la racionalidad, bajar un cambio y ponernos a hablar sobre qué tipo de convivencia democrática queremos en nuestro país".
Tres días más tarde, la convocatoria a la misa por la Paz y la Fraternidad celebrada en la Basílica de Luján, terminó de enrarecer el diálogo que De Pedro había comenzado a tejer con la oposición, desde donde se quejaron de no haber sido convocados de manera formal, al tiempo que cuestionaron el carácter partidario que se le imprimió a dicho encuentro religioso.
Si bien el ministro del Interior no fue uno de los que impulsó la misa, lo cierto es que esta le terminó jugando en contra a las conversaciones que, con el aval del Presidente Alberto Fernández y de Cristina, venía manteniendo con la dirigencia de Juntos por el Cambio y de otros espacios.
Ahora, y advertidos de lo urgente que resulta el sellar un pacto de convivencia democrático, desde el oficialismo gobernante se decidió seguir apostando por esa vía, con las reservas que merece el caso para llegar a buen puerto.
En esa dirección, hoy el Jefe de Gabinete, Juan Manzur, en el marco de su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados, no dudó en convocar al diálogo político para poder sentar las bases para establecer "políticas de mediano y largo plazo".
"Estamos convencidos de que la ciudadanía, en momentos en que nos encaminamos a cumplir 40 años de democracia, está esperando gestos claros en favor del respeto y la convivencia política", aseveró en su discurso el ministro coordinador, quién destacó que el Gobierno "ha dado muestras, y lo seguirá haciendo, de promover el diálogo franco y los acuerdos que se requieren en función de políticas de mediano y largo plazo".
Por su parte, el Canciller Santiago Cafiero, consideró que el intento de asesinato de la titular del Senado merece un "repudio generalizado" de "todos los argentinos y argentinas, más allá de sus simpatías políticas" y agregó que se trató de "un hecho de violencia inédito en este tiempo, que puso en jaque el pacto democrático en nuestro país".
El funcionario, hombre cercano al jefe de Estado, sostuvo en declaraciones a C5N, que el Gobierno "seguirá convocando al diálogo sin claudicar, más allá de que una parte de la oposición haya tomado un atajo electoral, buscando banalizar lo sucedido".
"Nosotros buscamos acuerdos políticos y vamos a seguir trabajando para eso. Vamos a seguir avanzando con nuestra agenda, aunque ellos no asistan al diálogo, podemos mostrar lo que hemos hecho y lo que falta hacer", aseguró Cafiero.
También desde la Gobernación bonaerense reconocieron que Axel Kicillof viene mostrando un acercamiento con intendentes del radicalismo en pos de contribuir al diálogo político en el que viene trabajando el Gobierno nacional.
"Axel ha ponderado el diálogo con los intendentes radicales con los que mantiene una buena sintonía, como el caso de Miguel Fernández (Trenque Lauquen) o Gonzalo Peluso (Magdalena), el cual es mucho mejor que con cualquiera de los del PRO", porque "siempre hay una intención de tener un diálogo más fluido", afirmó la fuente consultada.
En esa dirección, señaló que Kicillof "siempre tuvo la intención de generar algo más amplio, pero no es que nosotros estamos llamando al diálogo, ni mucho menos", concluyó el vocero bonaerense.