Tres estrategias para salvar a la humanidad ante el choque de un asteroide
Dos físicos analizaron la posibilidad de que un asteroide similar al que extinguió a los dinosarios llegue a la Tierra. La película Don't Look Up los inspiró para estudiar qué podrían hacer los seres humanos para sobrevivir
Los científicos Randall Mindy y Kate Dibiasky descubrieron un asteroide "asesino de planetas" dirigiéndose a la Tierra, con un 99,9% de probabilidades de que golpee al mundo y mate a los seres vivos que lo habitan, similar a Chicxulub, que impactó hace 66 millones de años y acabó con los dinosaurios. Alarmados, se dirigieron directamente al gobierno de Estados Unidos, pero ni en la Casa Blanca ni en la opinión pública lo creyeron. Y el peligro es cada vez más inminente.
Afortunadamente, eso corresponde a la trama de Don't Look Up, la película protagonizada por Leonardo Di Caprio y Jennifer Lawrence que llegó a Netflix el pasado 31 de diciembre. Sin embargo, la ficción siempre juega con la realidad y la pregunta queda en el aire: ¿qué pasaría si eso sucede en la vida real? Ese mismo cuestionamiento se realizaron en la Universidad de California en Santa Bárbara los físicos Philip Lubin y Alexander N. Cohen. Y la conclusión fue que existe la posibilidad de que la humanidad sobreviva al impacto de un asteroide. Diseñaro, al menos, dos estrategias y mencionaron, además, un tercer escenario posible.
Qué pasaría si un asteroide chocara con la TierraSegún una simulación por computadora, en los primeros momentos de un impacto, la energía liberada por la colisión provocará una onda expansiva de 300 grados de calor, que provocacará megaincendios en grandes zonas de la superficie terrestre. El hollín de los incendios globales, junto con el polvo y el vapor de agua, formarán un grueso manto de nubes en la atmósfera superior de la Tierra, reduciendo significativamente la luz solar que llega a la superficie.
Las temperaturas descenderían durante décadas, reduciendo la temporada de crecimiento de las plantas. Las consecuencias serían un invierno con hambruna generalizada en un mundo que ya tiene problemas.
Sin embargo, la humanidad ya sobrevivió a un evento similar en el pasado. Una enorme erupción volcánica en Indonesia hace unos 74.000 años probablemente causó graves alteraciones climáticas a escala mundial, pero los primeros humanos se resguardaron de los peores efectos sobreviviendo en zonas como África y la India.
Cómo sobrevivir al choque de un asteroideClaro que para sobrevivir primero tiene que existir la amenaza, algo que no parece muy probable: la posibilidad de que un asteroide del tamaño de Chicxulub (de 5 a 15 kilómetros de diámetro) golpee la Tierra es de un impacto cada 100 a 200 millones de años. Entonces es muy, muy, muy baja, al menos en 44 millones de años, aunque no imposible.
Suponiendo que un asteroide de esas proporciones llegara a impactar en la Tierra, existen tres planes de acción, según delinearon los científicos en su estudio "Don't Forget to Look Up" (No se olviden de mirar para arriba), recopilado por Forbes:
1- Destruirlo o cambiar su trayectoriaPara llevar a cabo semejante tarea, sería necesario usar bombas nucleares, que pulverizarían partes del asteroide y formarían pedazos más pequeños que no llegarían a la Tierra o se quemarían en la atmósfera terrestre.
Si se tratara de un asteroide pequeño, de un kilometro por ejemplo, ya hay cohetes y armas suficientes como para destruirlos por completo.
En cambio, los autores alertaron que para asteroides de 40 kilómetros de diámetro o más grandes son prácticamente imparables con la tecnología actual, y solo se podría especular con desviar su trayectoria.
2- Construir búnkers subterráneosSi viniera un asteroide imparable como Chicxulub, este plan de acción podría ser efectivo. Hace 66 millones de años, solo sobrevivieron las especies excavadoras o que vivían en el fondo del mar. No solo no recibieron los efectos del impacto, sino que también de los incendios y las secuelas, como el llamado "invierno de impacto". Este invierno se produciría por las nubes formadas a partir del hollín y el humo, que impedirían que llegue la luz solar y bajarían las temperaturas durante décadas.
Como recopiló Forbes, se podrían construir grandes instalaciones subterráneas en cratones, los núcleos gruesos y estables de los continentes, o en las profundidades de los océanos. También podrían usarse para almacenar bienes necesarios para sobrevivir los primeros años después del impacto, como alimentos, medicinas, combustible y agua dulce. Y no solo eso: podrían actuar como bancos de genes para preservar especies, como ya lo hace la Bóveda Global de Semillas en el remoto archipiélago ártico de Svalbard, tectónicamente estable.
3- Ignorar el problemaSi se pierden las esperanzas o si se decide que el problema no es tal, los científicos sugirieron que simplemente se haga lo que se satiriza en la película Don't Look Up. Y, quizás, no es una idea tan descabellada: el análisis realizado por los científicos es, valga la redundancia, netamente científico. Las defensas posibles no tienen en cuenta las cuestiones políticas tales como el dinero necesario para construir los refugios o la cooperación internacional necesaria para coordinar los ataques al asteroide.
“En cualquier escenario realista de una amenaza existencial, presumiblemente prevalecería la lógica, al menos uno esperaría”, concluyeron los autores. “Lo ideal sería que nunca estuviéramos en esta situación, pero mejor preparados que muertos”, consideraron.