Trump recibe a Netanyahu y presiona por el fin de la guerra en Gaza
El presidente de EE.UU. busca un alto el fuego con Hamas y exige mayor flexibilidad al gobierno israelí
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibirá el próximo 7 de julio en Washington al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, en una reunión clave para definir los pasos hacia un posible fin del conflicto en Gaza. Trump adelantó que será “muy firme” con el líder israelí y que su prioridad es lograr un acuerdo inmediato de alto el fuego que incluya la liberación de los rehenes que permanecen en poder de Hamas.
Trump, quien asumió nuevamente la presidencia en enero de este año, afirmó que Netanyahu también busca terminar con la guerra, aunque reconoció que todavía persisten diferencias profundas en las condiciones de negociación. “Confío en que alcanzaremos un acuerdo la próxima semana”, expresó el mandatario desde la Casa Blanca.
El eje del desacuerdo gira en torno al enfoque frente a Hamas. Trump propone evitar una negociación de suma cero y sugiere un punto medio que permita garantizar la vida de los secuestrados y avanzar hacia la pacificación. Netanyahu, en cambio, rechaza los dos requisitos centrales del grupo islamista: el retiro completo del ejército israelí de Gaza y la firma de un alto el fuego definitivo. Hasta el momento, Israel no ha mostrado intención de ceder ante estos planteos.
Homenaje
El presidente estadounidense considera que la clave del acuerdo radica en la presión política directa sobre Netanyahu. Sabe que Washington es el único actor con capacidad real para incidir sobre el gobierno israelí y modificar su postura. Por eso, el encuentro del 7 de julio se perfila como una oportunidad decisiva para acercar posiciones y encaminar un acuerdo viable.
Además del frente diplomático, Trump anticipó que la reunión incluirá un homenaje a las fuerzas estadounidenses que, junto con Israel, ejecutaron ataques contra instalaciones nucleares de Irán en el marco del reciente conflicto regional. Calificó como “héroes” a los pilotos involucrados y destacó el impacto estratégico de esas operaciones en el programa atómico iraní.
La situación representa un reto diplomático complejo para Trump. Por un lado, debe contener a su aliado israelí sin fracturar la relación bilateral; por otro, debe avanzar en una hoja de ruta realista que contemple las demandas mínimas de Hamas. Mientras no se logre ese equilibrio, los rehenes seguirán en manos del grupo palestino y el conflicto continuará escalando.
Presión
Según fuentes del Departamento de Estado, Estados Unidos trabaja contrarreloj en una propuesta de consenso que Trump presentará a Netanyahu en persona. La expectativa oficial es que ese documento pueda convertirse en el punto de partida para una resolución del conflicto, aunque todo dependerá de la voluntad política del premier israelí.
La reunión del 7 de julio podría marcar el primer paso concreto hacia el fin de la guerra en Gaza, siempre que Israel esté dispuesto a revisar su postura. Trump mantiene la presión y apuesta a que su liderazgo logre torcer la rigidez de Netanyahu. La comunidad internacional sigue el proceso con atención, consciente de que esta cumbre puede redefinir el futuro inmediato del conflicto.