La impunidad reina en los crímenes cometidos contra periodistas en América Latina

La Unesco y la SIP se unen en la campaña #LaVerdadNuncaMuere

BAE Negocios

Decenas de periodistas son asesinados por año por el simple hecho de informar y en el 90% de los casos, los autores de los crímenes nunca son condenados, aunque se conozcan. Así lo asegura la Unesco que este 2 de noviembre vuelve a reclamar contra la impunidad y la falta de concientización sobre la situación que ya se llevó la vida de más de mil trabajadores de prensa en los últimos 12 años.

Es por eso que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), presidida por María Elvira Domínguez, se sumó a la campaña #LaVerdadNuncaMuere y ahora impulsa una fuerte difusión en los medios para visibilizar este "vital" tema que forma parte de la misión de la organización.

En el día que conmemora la causa, la directora del diario El País de Cali, Colombia, exigió "que se implementen cada vez más medidas estatales que garanticen a los periodistas trabajar en ambientes seguros".

Según datos de la SIP, desde 1887 se mataron 561 periodistas sólo en los continentes americanos y la mayoría de esos crímenes permanece en la impunidad. Es el caso de la periodista mexicana Miroslava Breach, quien fue asesinada de 8 balazos en la cabeza el 23 de marzo de 2017 en la ciudad de Chihuahua.

De acuerdo a medios locales, integrantes del grupo delictivo conocido como Los Salazar, vinculado con el Cártel de Sinaloa, de Joaquín "El Chapo" Guzmán, fueron los autores de los hechos. La reportera de los diarios mexicanos "La Jornada" y el "Norte de Juárez" investigaba vínculos de organizaciones criminales y narcotraficantes con gobiernos de su país.

En Ecuador, el fotógrafo Paúl Rivas y el periodista Javier Ortega fueron secuestrados en marzo pasado por el grupo Oliver Sinisterra en la zona de Mataje -límite entre Ecuador y Colombia- y liderada por Walter Arizala Vernaza, alias Guacho, cuando cubrían el conflicto en la frontera, a raíz de los atentados perpetrados en Esmeraldas por el frente armado. Sus cuerpos fueron encontrados en abril.

En México también resuena el caso de Javier Valdez quien fue obligado a arrodillarse antes de que dos hombres encapuchados le dispararan 12 veces en mayo de 2017, en Culiacán, la capital de Sinaloa. Fue uno de los reporteros más reconocidos por sus historias sobre la violencia del narcotráfico en esa región.

La Unesco remarcó en sus difusiones el pedido de ayuda para enviar un mensaje: "Asesinar a un periodista ya no silencia la voz de la verdad, la hace más fuerte".

 

 

 

 

 

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