Universidades: sin garantías de respaldo, Milei se encamina sin dudar hacia el veto
Fisuras en el PRO y en el resto de los bloques más cercanos al Gobierno respecto a la ley de financiamiento universitario.
El Gobierno está decidido a ir a fondo con el veto a la ley de financiamiento universitario, a pesar de la masiva movilización de este miércoles y de la advertencia de sus aliados más incondicionales en el Congreso respecto a las consecuencias inmediatas que podría tener una medida así. Los principales referentes del PRO desaconsejaron ir por ese camino y le adelantaron al oficialismo que muchos de sus diputados no están dispuestos a acompañar en este tema.
Javier Milei confía en que finalmente conseguirá los mismos apoyos que tuvo con el veto a la ley de movilidad jubilatoria, en caso de que la oposición quiera insistir con la norma que establece un mejor presupuesto para las universidades. Está seguro que el asado para los "87 héroes" y las reuniones semanales en la Casa Rosada entre sus funcionarios y los legisladores de La Libertad Avanza, del PRO y el MID consolidaron el número que necesita en el terreno parlamentario para avanzar con sus decisiones. Sin embargo, el encuentro del lunes último entre el ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger; el vicejefe de Gabinete, Lisandro Catalán; y los diputados opositores dejó a la vista que todo es más endeble de lo que le gustaría al presidente.
El jefe del bloque de PRO, Cristian Ritondo; y su par del MID, Oscar Zago, salieron de esa cumbre enojados y desanimados. Fueron más los pases de facturas que los acuerdos. "Se cortan solos, no escuchan y después nos piden ayuda", dijo uno de los legisladores que participó de la reunión, que fue más acalorada que de costumbre.
"Se van a chocar contra la pared, que no cuenten con nosotros para lo de universidades", dijo a BAE Negocios un integrante de la bancada de PRO. Y remarcó: "Somos varios los que no queremos salir a bancar el veto".
En los últimos días, Ritondo se encargó personalmente de transmitirle al jefe de Gabinete, Guillermo Francos; y al asesor presidencial Santiago Caputo el malestar que hay en su bloque por la decisión de Milei de vetar la ley de financiamiento universitario y les aconsejó dar marcha atrás. Sobre todo, les advirtió que las consecuencias podrían ser inconmensurables, con grandes movilizaciones en varias provincias, a lo que se podrían sumar reclamos permanentes en las universidades y colegios.
"Esto no es lo mismo que jubilaciones. El poder de lobby que tienen los rectores y la capacidad de movilizar del sector universitario es impresionante, pero no la ven", explicaron desde PRO.
Ninguno de los legisladores, ni el partido -que preside Mauricio Macri- quiso hasta el momento pronunciarse en público sobre la postura que adoptará. La senadora larretista Guadalupe Tagliaferri fue la única que participó de la conferencia de prensa que se realizó el martes último para convocar a la marcha de hoy en defensa de las universidades.
En el bloque del MID tampoco están dispuestos a quedar pegados al Ejecutivo nacional en un asunto como este. Lo mismo sucede con la ex libertaria Lourdes Arrieta, que hasta ahora trató de no desmarcarse tanto del oficialismo en las votaciones.
Los cuestionamientos de los aliados más cercanos pusieron en alerta a los cinco radicales (Mariano Campero, Luis Picat, Martín Arjol, Pablo Cervi y Federico Tournier) que respaldaron el veto anterior. El argumento respecto a la necesidad de no poner en jaque el equilibrio fiscal ya no es suficiente, ni siquiera para los más convencidos.
Hasta ahora, La Libertad Avanza no tiene los votos para blindar el veto. A excepción de Milei, varios de sus funcionarios advierten que las cosas cambiaron y que será muy difícil alcanzar el número. "Todavía falta, hay que esperar, quizás algunos reflexionen en estos días", dijeron desde el oficialismo, donde no descartan que el mandatario se reúna con Macri para obtener el respaldo que precisa.
Milei tiene previsto oficializar el veto entre esta noche y mañana, mientras tanto, la oposición ya se prepara, envalentonada con lo que dejó la multitudinaria movilización.