Sin sesión: Villarruel busca una forma de frenar el aumento de dieta de los senadores para lucirse con el Gobierno
En el Senado quieren evitar otro enfrentamiento con Casa Rosada. Las opciones que tiene la vice para volver a congelar las dietas de los legisladores y no pasen a cobrar $9,5 millones en 2025
La vicepresidenta Victoria Villarruel, en plena guerra con Javier Milei, afronta su último desafío del año: frenar el aumento de dieta de los senadores, que en unas semanas pasarán a cobrar $9,5 millones si no prorrogan la resolución que desenganchó sus ingresos de los arreglos paritarios del personal legislativo. Sin posibilidades de ir hacia una sesión antes de fin de año, fuentes de la Cámara alta le aseguraron a BAE Negocios que evalúan que se realice mediante una nota firmada por los jefes de bloque para volver a congelar las dietas hasta el 1 de marzo y, así, la vice se evitará otro disgusto con la Casa Rosada.
Como contó este diario, la resolución que congeló los aumentos se vence este 31 de diciembre y la decisión de prorrogarla necesita del acuerdo del cuerpo: Villarruel por sí sola no tiene la herramienta de decidir sobre las dietas de los legisladores, a diferencia de como funciona en Diputados. Así y todo, el Gobierno no perdió la oportunidad de responsabilizarla de los aumentos que se auto-atribuyeron a principio de año y hace semanas que Villarruel se viene atajando de que tiene listo un proyecto de resolución para evitar otro aumento, pero que no tuvo el aval de los senadores para ser tratado.
“Si quiere servir a la Patria, como argentina le pido se ocupe de frenar el descabellado e inminente aumento de sueldos en el Senado de la Nación”, lanzó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, la semana pasada. “Espero que los senadores lo traten porque no soy senadora, no soy la que toma las decisiones”, aclaró Villarruel frente a cámara antes de cerrar el recinto hasta marzo, tras la expulsión de Edgardo Kueider.
Al no haber conseguido resolver la cuestión en esa sesión, la vice tomó un camino distinto del usual, decidida a no formar parte de un nuevo escándalo: evaluar otras posibilidades.
Según aseguran cerca de los senadores aliados, el consenso para que se frenen los aumentos está, puesto que ninguno quiere quedar pegado a otro enfrentamiento con Casa Rosada. “Lo de la expulsión de Kueider los puso locos a todos, fue una autoflajelación al Senado que lo acusen de cambiar plata por un voto. Nadie se quiere volver a exponer a algo así. Hay acuerdo para prorrogar el congelamiento por lo menos hasta el 1 de marzo”, explicaron. "No es necesario una sesión para esto, y tenemos tiempo hasta mediados de enero", consideraron fuentes del oficialismo.
Llamar a una sesión en medio de las fiestas es algo descartado, puesto que no habría quórum. En este contexto, fuentes parlamentarias de distintos bloques confirmaron que están conversando como opción más viable que se eleve a Presidencia una nota firmada por todos los jefes avalando que se prorrogue el congelamiento hasta que comience el período ordinario del 2025. También deslizan la posibilidad de que se difunda un comunicado a modo de interpretación de que el vencimiento de la resolución que aprobaron en agosto no implica un aumento retroactivo, pero en ese sentido también hay dudas entre las propias fuentes.
En abril los senadores aprobaron a mano alzada que el enganche entre las dietas y los acuerdos de los empleados sea equivalente a 2.500 módulos, más 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos por desarraigo. De esta manera, por acuerdo paritario, en agosto iban a pasar a cobrar casi $9 millones en bruto con un aumento del 6,5% que se dividía en dos tramos: finalmente, uno se terminó aplicando -retroactivo a julio- y el de agosto quedó anulado, cuando por unanimidad acordaron desenganchar las dietas hasta fin de año. En el medio, hubo una suba del 6,13% en noviembre que tampoco impactó.
“No sería retroactivo, no se van a cobrar los aumentos del año. Eso es seguro”, dijeron en el Senado. Sin embargo, otros cuestionan que el impacto de los módulos se actualizarían igual. Como el cobro recién se verá en febrero, tienen hasta mediados del primer mes del 2025 para definirlo. El apuro es tal que, de todos modos, buscan una definición para después de Navidad. Además, se pone en juego un “medio aguinaldo” de $2 millones que forma parte de la “dieta 13” que pactaron en abril.
Hay varios proyectos en el cajón, entre ellos uno de Unión por la Patria para que ningún funcionario, juez o legislador cobre más que el Presidente, quien mantiene congelado su sueldo y el de los ministros desde diciembre del 2023 -entre ellos, se incluye el de la vice-. Todas las iniciativas se supone que iban a ser tratadas a lo largo del segundo semestre del año pero la actividad en el Senado disminuyó hasta ser prácticamente nula desde la caída del DNU de la SIDE y la aprobación de la Boleta Única Papel. El reencuentro por Kueider fue la oportunidad de oro que Villarruel quiso aprovechar pero que no consiguió votos, y ahora está contrarreloj para brindarle al Gobierno una solución sin necesidad de convocar una sesión.