Vuelta al sol: siete curiosas tradiciones de Año Nuevo en el mundo
De las clásicas uvas a platos rotos, limpieza del hogar, frutas aplastadas y contemplación del amanecer: historias detrás de los ritos y cábalas que caracterizan a las culturas.
Se enciende el 2024. Este domingo el año 2023 llega a su fin con un último destello y festejos a la medianoche. Las celebraciones tienen en cada parte del mundo su tono local. Aunque no siempre el origen de los ritos y tradiciones está claro, en general, buscan convocar buenos augurios.
En nuestro país hay costumbres famosas como la de estrenar ropa interior rosa como color del amor y la buena suerte. En España -y en algunos casos en Argentina- se imponen la prenda roja. Está asociado con la felicidad y la fortuna y su elección tendría origen en la Edad Media: el rojo estaba directamente vinculado a la brujería, las malas energías y estaba prohibido por la Iglesia, pero pasado un tiempo empezó a vincularse también con la buena suerte. Y dado que no estaba permitido lucirlo al público, empezó a llevarse "debajo de la ropa". Otro de los colores elegidos en países como Colombia es el amarillo, asociado con el sol, el cambio, el oro y la riqueza.
Cómo se celebra el Fin de Año en el mundoA continuación, una vuelta al mundo en algunas de las tradiciones más curiosas:
El primer paso: Hogmanay es lo que los escoceses llaman la Nochevieja, el 31 de diciembre, la gran noche que marca la llegada del nuevo año. Sus orígenes se remontan a la celebración del solsticio de invierno con fiestas salvajes a finales de diciembre. Para esta fecha hay muchos eventos como festivales callejeros, hogueras, gaitas, desfiles de antorchas, el clásico cántico de Auld Lang Syn y más. Uno de los rituales es la noción de primer paso ("first-footing"): la primera persona en cruzar el umbral cuando dan las campanadas de la medianoche debe ser un ser querido y además debe tratarse de un nuevo visitante o alguien que haya abandonado la casa y vuelva después de las 12. Según la superstición, debería ser un hombre de cabello moreno. La creencia de la mala suerte del cabello rubio está ligada a las invasiones vikingas. El recién llegado suele traer galletas de manteca, whiskey y un trozo de carbón para un hogar cálido.
La quema de muñecos: Es una costumbre que se da en muchas partes del mundo para distintas festividades. En Argentina, es famoso el evento que se realiza en las calles de La Plata. Los vecinos de la ciudad alistan ya los tradicionales momos que arderán en las primeras horas del año nuevo, en un ritual que constituye una colorida tradición popular en la capital bonaerense. Por cuestiones económicas, los dos grupos más reconocidos de armadores, el Gaam Drako y La Tradición, no serán este año parte del paisaje habitual de las calles de la capital bonaerense. Algunos de los muñecos que desafían la crisis y al mal tiempo ya dejaron ver algo de lo que están haciendo y ahí se destacan: Messi y su traspaso al Inter Miami en el barrio de Tolosa, Piolín en 518 entre 22 y 23, Larguirucho, Hijitus y Oacky en 10 y 32, Wall E en El Retiro, Bob Esponja, T-Rex y Monster Inc.en Los Hornos. Otros son Stranger Things en el barrio de San Carlos, Castillo, dragón y caballeros medievales en barrio Gambier, el Hombre Araña en Altos de San Lorenzo. Las 12 uvas: En lugar de empezar el Año Nuevo con un beso, que es tradición por ejemplo en Estados Unidos, los españoles pasan los primeros 12 segundos comiendo uvas: las doce uvas de la suerte. Según una historia popular, el origen se remonta a 1909 y fue una estrategia comercial. Después de una cosecha abundante, los agricultores de Alicante necesitaban una forma de vender su excedente. Así empezaron a comercializarlas como "uvas de la suerte" en paquetes preparados de doce unidades, simbolizando los doce meses del año. He aquí, nació la tradición de comer uvas para el Año Nuevo. La costumbre desembarcó también en varios países de América Latina. En Argentina, muchos eligen pasas de uvas.
Especialistas del Hospital de Clínicas hicieron una serie de recomendaciones para minimizar los riesgos de terminar en una guardia en épocas de celebración. Tener precaución al descorchar bebidas. La presión en una botella de champán o vino espumoso, de 750 ml, es aproximadamente 3 veces mayor que la de un neumático de automóvil estándar, con el potencial de lanzar un corcho hasta 13 metros, a velocidades de hasta 80 km/hora. Un corcho puede viajar del frasco al ojo en menos de 0.05 segundos, lo que hace que el reflejo de parpadeo sea ineficaz. Un corcho que golpea un ojo puede causar ceguera permanente, desprendimiento de retina y/o dislocación o luxación del cristalino.
En cuanto al uso de pirotecnia, quienes aún la elijan, debe ser siempre legal, debe lanzarse en el exterior y lejos de personas y objetos y los menores de 16 deben estar supervisados. No guardar la pirotecnia en los bolsillos, ni encenderla en envases de vidrio o metal. Si no explota, no tocarla aunque parezca apagada.