ESTRENO EN AMAZON PRIME 

Hunters: Al pacino sale a cazar nazis en EE.UU.

Con toques a lo Tarantino y un relato que se para entre el drama emotivo y el humor negro, llegó esta esperada serie que despierta entusiasmo y polémica

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Nadie puede negar que la escena inicial de Hunters es potente. Es tan magnética desde lo visual, la recreación de época y la actuación (especialmente del genial Dylan Baker) como tremendamente violenta. Ese estilo sanguinario, cómico y pop que recuerda al cine de Tarantino es una de las marcas de la serie que acaba de estrenarse en la plataforma Amazon Prime.

El lanzamiento, uno de los más esperados del año, entre otras cosas por contar con Al Pacino a la cabeza, llega, sin embargo, levantando una polvareda de cuestionamientos y polémica. Las críticas se centran en el sadismo que pone en pantalla, especialmente en los pasajes donde se cuentan atrocidades que ocurren en el campo de concentración.

Hunters: Al pacino sale a cazar nazis en EE.UU.

Pero ¿de qué se trata esta historia que por momentos suena a novedad y por momentos no tanto? La trama está centrada en Jonah Heidelbaum (Logan Lerman, a quien vimos en Las ventajas de ser invisible), un joven judío que vive en Nueva York, en los años 70, con su abuela Ruth, su único pariente. Una noche, la mujer es asesinada en un extraño robo en su casa. En el funeral, Jonah conocerá a Meyer Offerman (Al Pacino en un personaje que le sienta muy bien), un multimillonario que se presenta como amigo de su abuela. Resultará ser líder de un grupo de cazadores de nazis que persiguen a supremacistas inmigrantes que viven de incógnito en Estados Unidos y buscan instaurar un Cuarto Reich.

La propuesta atrapa por el ritmo de su narración, la galería de personajes pintorescos presentados con gracia (en la pandilla hay alguna cara conocida como Josh Radnor, el querido Ted de How I met your mother), la zambullida en la época, la impronta de comic y el humor. Pero también presenta algunos aspectos que no convencen del todo, como la conjugación de las escenas más dramáticas, solemnes y crudas con las partes de comedia, mix confuso que descoloca de la risa y tiene el peligro de frivolizar la historia.

Respecto a las críticas que se levantaron, por ejemplo de la asociación de memoria histórica de Auchtwitz que plantea inexactitudes históricas, David Weil, el creador de la serie, argumentó que no quiso "representar esos actos específicos y reales tan traumáticos" precisamente para respetar a las víctimas y supervivientes reales de los campos de concentración. Según explicaron quienes están en el proyecto, la tira es "una carta de amor a la abuela de Weil, superviviente a los horrores de la Alemania nazi".

Hunters: Al pacino sale a cazar nazis en EE.UU.
Al Pacino enfrenta a supremacistas inmigrantes que viven de incógnito en Estados Unidos y quieren el Cuarto Reich

El debate sobre héroes y villanos, la justicia por mano propia y la venganza está presente como tema y encarnado principalmente en las dudas de Josh. La historia transcurre en el 77, un año oscuro en Nueva York, acechado por la violencia racial, la amenaza de asesinos seriales como Son of Sam y el narcotráfico. En esa especie de ciudad gótica (de hecho la película Joker se inspiró en ese período), Josh es como un Batman que sale en busca de la verdad y la justicia. Pero sin estar demasiado convencido de ser superhéro. Como le comenta a sus amigos: "La única diferencia entre héroes y villanos es quién vende más disfraces en Halloween".

Una propuesta diferente, que puede generar dudas, pero mantiene alta calidad visual, buenas actuaciones y una trama atrapante.

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