Poesía y aventuras de la mano de un genio de la animación

El gigante de hierro

ldesposito

Una de las mejores películas animadas de los últimos veinte años -y de la historia- no tuvo estreno comercial en la Argentina. Se trata de El gigante de hierro, opera prima del papá de Los Increíbles y Ratatouille, Brad Bird. Es la historia de un robot gigante que cae en los paranoicos Estados Unidos de la Guerra Fría y su amistad con un nene que, bueno, no la pasa del todo bien en un pueblito un poco frío. Hay momentos de una gigantesca poesía -la cacería de un ciervo y el descubrimiento de la muerte, algo que parece una respuesta a Bambi- y muchísimo humor (después de todo, Bird es quien creó realmente la serie Los Simpson). El diseño y la animación son perfectos -los colores ocres y grises son realmente hermosos- y el final es de esos que llenan los ojos de felicidad a cualquiera más allá de la edad. Una mirada sobre la infancia que carece de puerilidad. En Qubit.TV

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