Cuatro de los mejores Ford "no western" en Qubit.TV
Aunque es más conocido por sus películas del Oeste, el gran John Ford nunca ganó un Oscar por ellos, y además ha creado una obra extraordinaria donde muestra la vida en pequeños pueblos y los dramas y la comedia del paso de las tradiciones a la modernidad. En Qubit.TV hay cuatro obras maestras como ejemplo.
Un ex boxeador americano (John Wayne) regresa a su pueblo natal en Irlanda y se enamora de una chica indómita (Maureen O'Hara), en una película que combina el melodrama con la comedia de costumbres y que, en el fondo, narra las tradiciones de un pueblo. Un canto de amor a Irlanda -la patria que Ford siempre reconoció como propia- y uno de los usos más bellos y líricos que se hayan visto del Technicolor en el cine clásico. También una gran película sobre la culpa y la redención, a las trompadas, claro.
¡Qué verde era mi valle!La historia de un pueblo minero en Gales en las primeras décadas del siglo XX y de una familia cuya vida transcurre alrededor de esa mina es la película que le ganó a El Ciudadano el Oscar de 1941. Spoiler: es igual de buena y moderna. Narrada libremente, con muchos hilos narrativos y personajes, con una brillante actuación de Maureen O'Hara como testigo y en parte víctima de ciertas tradiciones, Ford logra pintar los abusos de cierto capitalismo, la devoción religiosa, la aparición arrasadora de la modernidad y el amor familiar con mezcla justa de comedia y drama. Sí, es una obra maestra.
La adaptación de la novela de John Steinbeck sobre una famlia víctima de la Gran Depresión que marcha al Oeste de los EE.UU. en busca de trabajo es uno de los grandes filmes políticos y sociales de todos los tiempos, puro neorrealismo antes de que alguien dijera la palabra "neorrealismo". Por lo demás, la descripción compleja de la vida en un asentamiento podría funcionar hoy mismo (así estamos, qué le vamos a hacer) para describir las relaciones de solidaridad y poder entre los caídos del sistema. Gran trabajo, además, de Henry Fonda.
Resplandece el solUna comedia de costumbres en el Sur de los Estados Unidos, donde un juez tiene que enfrentar al mismo tiempo problemas grandes y pequeños mientras pelea su reelección. No sólo es una mordaz crítica a ciertos elementos de la política, sino que además es la mejor descripción de un pequeño pueblo estadounidense a caballo entre el pasado y el futuro. Y muestra, como pocas películas del realizador, el talento de Ford para la comedia, así como su enorme creatividad. La versión es completa, tal cual la concibió el director.