Rebecca

Cuento de hadas perverso con el sello de Alfred Hitchcock

Un melodrama que se ríe del romanticismo y nos lleva a una ficción ajena

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Una mujer se enamora de un hombre que la lleva a vivir a una extraordinaria mansión. Pero allí pervive aún el recuerdo de la ex mujer del hombre, una tal Rebecca, que ha muerto misteriosamente. Lo que Alfred Hitchcock hace con este melodrama romántico es genial: por un lado, trabaja cada elemento (la mansión, el caballero, la tétrica ama de llaves) como si se tratara de elementos de un cuento de hadas. Por el otro, con el espíritu sardónico que caracteriza a toda su obra, se ríe del romanticismo a ultranza que intenta imprimirle al filme el productor David Selznick (las chispas entre los dos han dado pasto para varios libros). En el fondo, Rebecca es una fantasía necrofílica a la manera de Vértigo, pero desde el punto de vista de una mujer que "ingresa" a una ficción ajena. Una mujer -Joan Fontaine, extraordinaria- de la que nunca sabemos el nombre. Solo está Rebecca, la muerta. De lo mejor de uno de los mejores. Para ver en Qubit.TV

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