Día Nacional del Humorista: el legado de "el negro" Fontanarrosa
Roberto Fontanarrosa marcó un antes y un después en el humor nacional. Su influencia fue tan grande que en su honor se conmemora este día
Todos los 26 de noviembre se celebra el Día Nacional del Humorista en recuerdo al nacimiento del escritor, dibujante y humorista gráfico rosarino Roberto Fontanarrosa. Se lo conoce por ser el autor de las tiras Inodoro Pereyra, Boogie el aceitoso y más clásicos de la historieta argentina.
El festejo se da desde 2015, cuando se promulgó la Ley 27.100, en recuerdo al autor. Su objetivo es celebrar a todo aquel que utilice el humor como mecanismo para hacer reír a las personas.
Fontanarrosa ganó varios premios, entre los cuales destaca la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento otorgada por el Senado de la Nación en el año 2006, en reconocimiento a su carrera y aporte al arte argentino.
Roberto Fontanarrosa, la historia de "el negro"El "Negro" Fontanarrosa es una de las figuras emblemáticas de Rosario y un símbolo del humor gráfico en el país. Nació el 26 de noviembre de 1944 y falleció en 2007 en su ciudad natal, por una enfermedad neurológica.
Entre sus personajes destacan: Inodoro Pereyra, un gaucho rebelde acompañado por su perro Mendieta y Boogie el aceitoso, en donde se critica a los mercenarios y el armamentismo, por medio de la figura de un asesino sin corazón que siente absoluto desprecio por todo y por todos.
Además, el humorista escribió una gran cantidad de cuentos, uno de los más famosos es "19 de diciembre de 1971", un clásico de la literatura sobre el fútbol en el que demuestra su amor por Rosario Central.
A finales de 1970, el artista inició su carrera en los medios de comunicación con la Revista Boom y, luego, gracias a sus inolvidables historietas, consiguió mayor popularidad con sus trabajos en revistas y diarios de tirada nacional.
"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: 'Me cagué de risa con tu libro'", se definió a sí mismo el autor.
En 2003 se le diagnosticó esclerosis lateral amiotrófica, por lo que desde 2006 tuvo que utilizar una silla de ruedas. El 18 de enero de 2007 anunció que dejaría de dibujar sus historietas porque había perdido el control de su mano derecha a causa de la enfermedad.
Sin embargo, continuó escribiendo guiones para sus personajes. A pesar de diferentes tratamientos, incluso en el exterior, la enfermedad causó su muerte el 19 de julio de 2007, a los 62 años.
Reflexión de Fontanarrosa sobre las malas palabras:
- Inodoro Pereyra: Es una de las historietas de Fontanarrosa más reconocidas. La creó en 1972 y su protagonista es Inodoro Pereyra, un gaucho de la pampa. Es una parodia a representaciones de gauchos en otras historietas. Junto con su perro Mendieta, Pereyra encaraba aventuras con giros inesperados y frases memorables.
- 19 de diciembre de 1971: El cuento gira en torno de una de las mayores pasiones del autor, el fútbol. Relata una historia ficticia en la cual Rosario Central vence a Newell’s Old Boys en la semifinal del Torneo Nacional de 1971, y sus protagonistas deciden cumplir con cualquier cábala para poder lograr obtener el triunfo canalla.
- El mundo ha vivido equivocado: Publicado en 1982, se lo considera el comienzo de la carrera de escritor de Fontanarrosa. Sus protagonistas Hugo y Pipo se preguntan en qué consistiría un día perfecto. En sus diálogos llenos de ocurrencias y expresiones que humorísticas, plantean los problemas que encuentran en el mundo real y los deseos de un mundo que no resulte tan difícil.
- Boogie el Aceitoso: Cuenta las aventuras de Boogie, un mercenario norteamericano con pensamientos muy cuestionables y violento en todo momento. La obra es una crítica al machismo, la misoginia, la homofobia y el racismo. Esta historieta se adaptó al cine en 2009 gracias a Pablo Echarri y Nancy Dupláa.
- El Rey de la milonga: Publicada en 2005, narra la historia de un tanguero, quien descubre la milonga y la atesora como su refugio. En su formato de monólogo, realiza una crítica al concepto de masculinidad, realizando numerosos chistes a través de canciones y rimas.