Con dólar calmo y economía fría, el riesgo país extiende su caída a 657 puntos
Los bonos subieron hasta 2,4%. El clima electoral impactaría desde marzo-abri
En medio de una recuperación de los títulos de deuda argentinos, el riesgo país extendió ayer su buena racha: bajó 1,8% a 657 puntos, un nivel aún muy elevado pero 180 unidades menor al pico de 837 que marcó a fines de diciembre. Se trata de una importante mejora financiera apoyada en la estabilidad cambiaria y un mejor clima externo, pero que tiene como contracara el desplome de la economía real. Los analistas advierten, además, que su continuidad será amenazada en los próximos meses por las elecciones.
Los bonos que operan en moneda dura subieron ayer hasta 2,4% en el tramo medio de la curva y tuvieron alzas más suaves para los títulos que vencen entre 2020 y 2024. También primaron las mejoras en los bonos en dólares que cotizan en pesos, pero en este caso los plazos más cortos terminaron en baja.
Tras el sacudón vivido en diciembre por la desconfianza en la capacidad de pago a partir de 2020, los especialistas consideran que el rally alcista de los activos locales tiene dos grandes motores: el mejor contexto de los mercados globales ante la expectativa de una menor suba de tasas de la Fed en 2019, que hizo que los capitales especulativos vuelvan a fluir a emergentes; y la calma cambiaria, que alivió relativamente los temores a una reestructuración de deuda en el corto plazo .
En ese marco de tensa calma, en el mercado esperan algunas semanas más de recuperación pero "sin tirarse a la pileta". Y se preparan para una campaña electoral que condicionará sus inversiones. "Todavía se está usufructuando el envión externo y la calma cambiaria, pero hacia marzo-abril va a ocupar mayor atención lo electoral, al ritmo de las encuestas y a la espera de la confirmación de las fórmulas. En algún momento va a volver una mayor volatilidad, tanto por el clima externo (que está perdiendo fuerza) y los ruidos de las elecciones. Este comienzo de año tan linealmente positivo no es sustentable, hay que estar atentos y prepararse para una toma de ganancias y mayor volatilidad", señaló el economista y asesor Gustavo Ber.
El Gobierno intentará atravesar las presidenciales sin sobresaltos con el actual esquema de férreo apretón monetario y altas tasas para contener la huida al dólar, lo que al mismo tiempo castiga a la economía real. Un veranito financiero sostenido por una economía polar.
Así lo analizó el economista Estanislao Malic: "Más allá del viento de cola externo, es evidente que el Gobierno logró frenar la fuga de capitales, lo que le dio holgura para tener estabilidad cambiaria y les dio algo de tranquilidad a los mercados de que hay cierta capacidad a futuro para afrontar los pagos de deuda. Pero la única forma que tienen de garantizar la estabilidad del sector externo es a fuerza de una brutal recesión, con la economía cayendo al 7,5%".
Esto genera una gran encerrona. "La estabilidad durará hasta que haya margen político para sostener una situación de recesión permanente y no sabemos cuál es la tolerancia de la sociedad frente a eso", planteó Malic. Y completó: "Hoy tiene cierto nivel de reservas por el swap con China para intervenir en el mercado cambiario pero lo tiene que hacer con una economía recesiva. En cambio, si se le dispara la fuga en un escenario electoral, puede pasar cualquier cosa porque, si va acompañada por una salida de depósitos en dólares puede ser muy preocupante".