Constructoras esperan un guiño de China en la cumbre del G20
Expectativa por anuncios sobre financiamiento
Ante el cierre del financiamiento en el mercado internacional, los empresarios locales pusieron todas las fichas en los chinos para ejecutar la obra pública durante 2019, en un marco del ajuste fiscal que se aplicará con el objeto de cumplir con las metas impuestas por el Fondo Monetario Internacional. En las constructoras están a la expectativa de algún tipo de anuncio durante la cumbre del G20 que confirme un desembolso de la potencia asiática así como su interés por seguir participando en proyectos de infraestructura, casi el único grifo de fondos frescos que quedó abierto para el país.
El presidente de ese país Xi Jinping vendrá a Buenos Aires -al igual que el resto de los mandatarios- acompañado por representantes del sector. En su caso serán Gezhouba y y Powerchina, que ya están instaladas en la Argentina y tienen intenciones de seguir ampliando sus negocios vinculados a la ingeniería y la generación de energía eléctrica.
Powerchina participará de la licitación para construir la represa El Tambolar en San Juan, cuyos sobres se iban a abrir hoy pero finalmente se resolvió postergar para el 20 de diciembre a la espera de las definiciones que podrían surgir de la bilateral entre Mauricio Macri con Xi Jinping, comentan en el sector. Irá asociada con las locales Petersen, Sacde y Panedile. El Tesoro se hará cargo de la inversión de u$s800 millones, pero el financiamiento deberán traerlo los privados.
En tanto, Gezhouba está a cargo de la construcción de las represas de Santa Cruz, Cóndor Cliff y La Barrancosa, bajo la UTE con Electroingeniería.
"No hay otro país que quiera invertir, salvo Alemania. Ya ni Rusia", puntualizó ante la consulta de BAE Negocios una fuente del mundo constructor. Es decir que si alguna empresa local quiere participar en algún proyecto, deberá ir asociada con los chinos. Sin embargo, una fuente del Ejecutivo le bajó el tono a la versión y planteó que en principio "no sería muy factible" un anuncio al respecto durante el G20 ya que "no es fácil cerrar nada" con la potencia asiática.
En ese marco, de los seis corredores viales que se adjudicaron mediante contratos de Participación Público Privada (PPP), sólo logró avanzar seriamente el B que ganó CCA, la única de origen asiático. Ayer el presidente del HSBC, Gabriel Martino, ratificó que esa entidad está trabajando junto con el consorcio que conformaron los chinos con la argentina Green.
El resto, salvo los dos que están en manos de Helport, de Corporación América, están más complicados ya sea por las complicaciones financieras que están atravesando las compañías como por la causa de los "cuadernos", que las limita a la hora de obtener fondos provenientes de bancos estadounidenses.
En cuanto a Alemania, la canciller Ángela Merkel le insistiría a Macri durante la cumbre con una nueva oferta para la represa Chihuidos, garantizando el 85% del financiamiento y el restante 15% con un crédito blando para Neuquén, después del desplante que sufrió en julio la constructora teutona Voith Hydro, ante la negativa de la Rosada de aportar siquiera un peso para esa obra, según adelantó el portal La Politica Online.
Otro de los proyectos en danza es el de Portezuelo del viento en Mendoza. El Ejecutivo planeaba invertir allí u$s800 millones pero el llamado está demorado por la pelea que mantiene esa provincia con La Pampa, que cuestiona la iniciativa. Hoy se hará la audiencia pública en Buenos Aires para presentar el informe sobre el impacto ambiental.