Desregulación del mercado, clave en la crisis

El Gobierno terminó de liberalizar los flujos capitales en 2017

jstrsnoy

La corrida desatada ayer tras la aplastante derrota del Gobierno en las PASO disparó el dólar 23% hasta el récord de $57,30. La masiva salida de fondos especulativos volvió a evidenciar los riesgos de una liberalización absoluta del flujo de capitales golondrina, como la que instauró el actual Gobierno.

Un informe de Ocipex consideró que la desregulación configuró "un teatro de operaciones financieras de corto plazo prácticamente sin parangón a nivel mundial", que abrió el escenario a otro cimbronazo cambiario.

En diciembre de 2015, la AFIP aumentó el límite de compra mensual de US$2.000 a US$2 millones por persona y definió que todo nuevo ingreso de divisas del exterior tendría derecho a la libre salida por igual monto. El entonces ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, eliminó el encaje del 30% cuando se ingresaran capitales del exterior y redujo el requisito de permanencia de dichos fondos de 365 a 120 días. En enero de 2017, su sucesor, Nicolás Dujovne, removió el plazo de permanencia mínimo para las inversiones especulativas.

La puerta giratoria para fondos golondrina aumentó la fragilidad financiera del país

Estas medidas impulsaron la llegada de capitales golondrina en busca de altos rendimientos de corto plazo. Tasas de interés por las nubes y un dólar quieto fueron el caldo de cultivo para el carry trade. Sólo en 2017, arribaron US$15.783 millones. A través de letras y bonos, los inversores embolsaron ganancias de hasta 13% en dólares al año antes de que el endeudamiento récord alentara los temores de default y cerrar el grifo del financiamiento internacional. La antesala de la crisis de 2018.

La escena se repite. La pax cambiaria de mayo a mediados de julio, fogoneada en clave electoral con tasas récord, reactivó el carry. Y en un mercado liberado, los capitales que ingresaron se escapan con la misma facilidad.

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