No ingresarán u$s202 millones en divisas por la sequía

El trigo ya perdió un 15% de lo sembrado

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Las precipitaciones que se vieron en los últimos días sobre la principal zona agrícola del país no alcanzaron para compensar la falta de agua que aun necesita el trigo. A la fecha, las pérdidas por la sequía ascienden a un 15% de lo estimado al principio de la campaña lo que arroja un total de u$s202 millones que en concepto de divisas que no llegaran al Banco Central en los próximos meses.

Un informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), estimó que el cereal ya retrocedió 0,5 toneladas por hectárea. Un número que está por debajo de los últimos promedios.

“Esto significa entre un 10% y un 15% menos de rinde de trigo por la falta de agua en el centro sur santafesino y este cordobés”, dijo la Bolsa que agregó que “la pérdida se va a profundizar si no llueve en los próximos 10 días”.

La entidad dejó en claro que “el fracaso de las lluvias en el norte y oeste de la región núcleo, los daños por granizo y heladas, bajaron la condición de los trigos”. La BCR había arrojado una cosecha para la zona núcleo cercana a los 5.8 millones de toneladas sobre un total a nivel país de 21 millones de toneladas. Esto quiere decir que 870.000 toneladas no llegaran a cosecharse. A valores FOB actuales, la caída en las divisas será de u$s202 millones.

Hoy es sabido que el Gobierno le pone todas las fichas a la próxima campaña. Eso es lo que se vio ayer por parte del Ministerio de la Producción que apuesta a que “los efectos de la sequía se moderarían durante los próximos meses”, lo que genera “perspectivas positivas para la cosecha de trigo y el inicio de la campaña gruesa”.

En linea con la BCR, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, afirmó que las heladas relevadas sobre Córdoba, Santa Fe y sectores de Buenos Aires “provocaron” daños en lotes espigados que impactarían sobre el potencial de producción.

Además, en diferentes localidades, las tormentas con granizo elevaron las pérdidas de área
cosechable
. Por otra parte, en el centro de Buenos Aires y la Cuenca del Salado, lotes de trigo
próximos a espigar se encuentran limitados por los excesos hídricos que se acumularon en
ambientes bajos, dijo la entidad porteña.

Por lo pronto el poco cereal que hay hoy en el mercado hace que la molinería salga a abastecerse cada semana en vez de 30 días como lo hace habitualmente. El último dato disponible a julio arrojó un volumen de 470.000 toneladas, el más bajo para dicho mes desde la fatídica campaña 2012/2013, afectada por una severa sequía y contaminación con fusarium. Fuera de ésta, hay que retrotraerse a julio del 2006 para encontrar un nivel más bajo de molienda.

Precisamente el poco trigo en la plaza hace que las fábricas salgan a pagar más por ella. Ayer el cereal tuvo un alza del 3,6 por ciento. La materia prima ganó $300 hasta alcanzar los 8.600 la tonelada.

Su impacto se verá indefectiblemente en la harina y por ende en el precio del pan. Al respecto y por más que la molineria sostenga que el mismo representa sólo el 15% en el costo de elaboración del panificado, este lo termina pagando el consumidor. Una discusión entre dos eslabones de la cadena que no termina nunca.

Se entiende entonces que la molinería seguirá ajustada dado que los trigos del norte aparecen recién en un mes, pero ya se sabe que hay poco y falta saber si es de buena calidad de lo contrario habrá que pedirle a la exportación o en su defecto importarla como en 2016. Si se trae soja desde EE.UU. porque no puede pasar lo mismo con el cereal.

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