Al ritmo electoral, automotrices apuestan a un repunte en el segundo semestre del 2019
Esperan que se modifiquen las actuales tasas de interés y la falta de competitividad para las exportaciones
En medio de la crisis económica que afectó con fuerza a las ventas y a la producción de autos, Fiat Chrysler Automobiles (FCA) Argentina adelantó que el escenario de retracción continuará en gran parte del año próximo, pero apostó a que el ritmo de las elecciones presidenciales dinamice el mercado interno, y además se esperanzó en que el Gobierno nacional elimine las medidas que gravaron al comercio exterior y que le quitaron competitividad a las exportaciones.
Alejado del estrecho vínculo que el presidente de FCA Argentina, Cristiano Rattazzi, generó con la administración de Mauricio Macri, las autoridades locales de la automotriz italiana dejaron claro que la coyuntura económica dejó sin margen de rentabilidad a la industria, y en ese marco anunció que se reunirá con sus clientes que tengan problemas financieros para pagar las cuotas de los planes de ahorro para evitar el derrumbe del negocio clave en las ventas (ver nota abajo).
No sorprendió que Rattazzi haya realizado críticas a la aplicación de retenciones a las exportaciones, la quita de beneficios impositivos para los que venden al exterior como la fuerte caída en las ventas internas.
"No hay duda de que el cambio de velocidad del mercado, tras la corrida cambiaria, fue tan repentino que los sobrestocks del sector y el nivel de las tasas de interés son causa de buena parte de las distorsiones que hoy se viven", afirmó en la presentación de la nueva Fiat Toro naftera, que se sumó al catálogo de la tradicional turbodiésel que se vende en el país, y que cuenta con un motor 1.8 litros E-TorQ EVO de 130 CV, caja automática de seis marchas y tracción 4x2, sin opción manual ni 4x4.
El director general de FCA Argentina, Martín Zuppi, ratificó el desplome de las ventas locales, que cerrarán el año en 800.000 unidades -lejos del millón esperado-, y proyectó para el 2019 un mercado de 650.000 autos. El período de retracción sólo podrá ser compensado por el aporte de la agroindustria a la economía local, la eventual recuperación de Brasil bajo la presidencia de Jair Bolsonaro, y la revitalización del mercado interno a partir de medidas del Gobierno para mejorar la situación ante las elecciones de octubre.
"Es año electoral; siempre que hay elecciones el mercado se reactiva porque el mismo gobierno lo impulsa", confesó Zuppi. Esta realidad se extendió a todas las automotrices que operan en el país, según pudo saber BAE Negocios. Varios de los ejecutivos consultados confesaron que la situación de incertidumbre se extenderá "por varios meses más" y admitieron que "el mercado laboral será igual de inestable".
Se espera por la recuperación del agro para potenciar al sector, porque con una mala cosecha el mercado terminaría con una caída del 18,7 por ciento. Por lo tanto, habrá que seguir mirando al cielo. Las estimaciones de producción que dio a conocer el pasado miércoles la Secretaría de Agroindustria proyectó un récord de 140 millones de toneladas. "No es sólo el sector automotriz el que espera una cosecha importante a partir de marzo próximo sino la economía en general", señaló Zuppi.
Las fuentes consultadas dijeron que la situación obliga a realizar evaluaciones "día a día" y descartaron que la estabilidad del dólar haya brindado tranquilidad a los mercados: "La devaluación brusca generó una fuerte pérdida de poder adquisitivo que se notó en las ventas. Pero el atraso cambiario es una realidad ficticia que genera incertidumbre constante", afirmó un ejecutivo del sector.
En ese contexto, las terminales anunciaron que los planes a largo plazo están "atados a modificaciones de manera constante", y le quitaron objetivos a la producción del 2019, más allá del reconocimiento de un mercado en retracción. En ese sentido, las marcas redoblarán su apuesta por competir con modelos que combinen prestaciones con precio competitivo.