Crece la proporción de depósitos en pesos a la vista y anticipa mayor dolarización

Pese al cepo, seguiría la presión cambiaria

jstrsnoy

Desde el estallido de la corrida, hubo un fuerte crecimiento de la proporción de depósitos en pesos en cuentas a la vista, que casi igualaron en cantidad de dinero a los plazos fijos en moneda local. Primó el temor de los ahorristas a quedar atrapados durante la devaluación por sobre la tasa de interés récord. Ese creciente monto en las cajas de ahorro y cuentas corrientes constituye una fuente de tensión latente. Los analistas advierten sobre una mayor dolarización en las próximas semanas. El impacto en el tipo de cambio podría verse amortiguado por el cepo pero demandaría más ventas de reservas.

El 9 de agosto, el viernes previo a las PASO, los depósitos bancarios en pesos totalizaban $2.424.727 millones. Producto de la dolarización, al 30 de agosto habían caído casi 1% a $2.406.735 millones. Aunque el cambio mayor se dio en su composición. En ese lapso, los plazos fijos cayeron 4,8%, mientras que los depósitos a la vista crecieron 3,8%. Así, mientras que antes de la corrida el dinero disponible en estas últimas representaban el 47% del total, el viernes pasado ya habían alcanzado el 49,1% (ver gráfico).

Este movimiento coincidió con la estampida de capitales especulativos de los activos argentinos y el salto cambiario, que acumuló un 38% durante agosto. Entre la pequeña porción de argentinos con capacidad de ahorro, la reacción predominante fue no renovar los plazos fijos que les vencían, o no armar nuevos con los salarios que percibieron a fin de mes, y quedarse con el dinero disponible como para pasarse a dólares cuando lo consideren preciso. Y la disparada inflacionaria de las últimas semanas acorta los tiempos.

"Mayor dinero en cuentas a la vista, en un contexto de tasa de interés tan alta, donde el rendimiento de un plazo fijo es muy elevado, implica que la gente quiere tener mayor liquidez. Es una forma de anticipar una corrida cambiaria. Más liquidez, hoy, es síntoma de que se va a dolarizar más gente", explicó el economista jefe de Ecolatina, Matías Rajnerman, en diálogo con BAE Negocios.

La necesidad de cubrirse de la pérdida de poder de compra presionará, aun tras la aplicación del control de cambios. Por eso, tanto el martes como el miércoles el Banco Central tuvo que salir a vender reservas para evitar una suba del dólar.

Rajnerman sostuvo: "El cepo puede amortiguar un poco porque no deja correr; de algún modo desalienta la expectativa de devaluación. Pero si esa plata es de los minoristas (no de las empresas), que es lo más probable porque la estacionalidad está marcada por el cobro de sueldos, el cepo amortigua aunque no anula. Entonces, igualmente va a haber presión, que posiblemente no se traduzca en un salto del dólar pero que sí impulse ventas del Central y haga que la liquidación de los exportadores no ayude a frenar la salida de dólares de las arcas del BCRA como se pensaba".

Justamente, el desplome de las reservas es una de las grandes preocupaciones. Ayer, cayeron otros US$371 millones y, desde el comienzo de la corrida, se fueron US$14.917 millones entre intervención cambiaria, retiros de depósitos en dólares y pagos de deuda. Ni siquiera con cepo y default se frenó la sangría: en lo que va de la semana, ya se fueron US$2.725 millones, principalmente por los ahorristas que llevaron sus billetes verdes al colchón.

Esta nota habla de: