Crisis de desconfianza y un dólar que arrasó con todo
La corrida cambiaria se llevo puestos a dos presidentes del BCRA, disparo la inflacion, obligo a subir las tasas a niveles astronomicos y empujo al Gobierno a pedir auxilio al FMI
En el balance economico de 2018, el dolar sin dudas se lleva un papel protagonico. La corrida cambiaria que se desato sobre el final de abril dejo profundas marcas en el ano que esta por terminar, tanto a nivel economico como politico; entre sus grandes hitos: disparo la inflacion, se llevo puestos a dos presidentes del Banco Central, obligo a llevar las tasas a niveles astronomicos y termino empujando al Gobierno a pedirle auxilio al Fondo Monetario Internacional.
Pese a la pax cambiaria que parece haber logrado en los ultimos meses el nuevo programa monetario del BCRA, al mando de Guido Sandleris, el 2018 se despide como el ano de mayor devaluacion para el peso desde la salida de la convertibilidad. Los datos indican que de enero a esta parte, el dolar acumula un alza superior al 107% frente a nuestra moneda.
Asi, el peso argentino se ubica segundo en el ranking de las monedas del mundo que mas valor perdieron este ano, por debajo del bolivar de Venezuela y por encima de la lira turca (-34,1%). Bastante mas lejos, el real brasileno acumula un depreciacion del 17,6 por ciento.
La comparacion con otras monedas emergentes echa por tierra la posibilidad de cargar toda la culpa del derrape del peso sobre el contexto internacional, tal como intento hacer el Gobierno; aunque es cierto que el escenario externo tampoco ayudo.
Las razones, para los hombres del mercado, son multiples pero todos coinciden en que el germen de la desconfianza hacia nuestro pais y, por ende, hacia nuestra moneda comenzo a propagarse a partir del 28 de diciembre de 2017, cuando el entonces presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, fue encomendado a sentarse en una mesa junto al jefe de Gabinete, Marcos Pena; a Luis Caputo, en ese momento secretario de Finanzas; y al ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne, a escuchar como este ultimo -con quien era vox populi no tenia una buena relacion- anunciaba en conferencia de prensa el cambio de las metas de inflacion, de 10% a 15% para 2018, metas que hoy suenan irrisorias despues del fuerte traslado a precios que tuvo la devaluacion.
Cambio de expectativas
La conferencia del 28D, en la que Sturzenegger aparecio completamente desdibujado, cambio las expectativas de los inversores y a partir de entonces el dolar empezo a subir. En enero, la divisa estadounidense trepo 5,4%; en febrero subio un 2,45%, mientras que en marzo el Central se gasto u$s2.040 millones para contener el avance y lograr que cerrara el mes con un alza de apenas 0,15 por ciento.
El efecto de las intervenciones del BCRA duro poco. El impuesto a las Lebac para los inversores extranjeros, que entro en vigencia a fines de abril, termino de desatar la corrida. Sturzenegger vendio la friolera de u$s4.732 millones o el 7,7% de las reservas del BCRA en ese momento para hacer frente a la fuerte presion que ejercio sobre el dolar el desarme de posiciones de los grandes fondos internacionales en los dias previos a la aplicacion del gravamen, pero aun asi el peso se devaluo casi 2% ese mes.
En mayo la crisis cambiaria se agudizo. “De manera preventiva he decidido iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que nos otorgue una linea de apoyo financiero”, anuncio el presidente Mauricio Macri luego de que el peso cayera, el martes 8 de mayo, mas de 4 por ciento.
El dolar despidio el quinto mes de 2018 con un salto de 22,1 por ciento. El Banco Central vendio u$s 5.000 millones en la plaza cambiaria, intervino en el mercado de futuros de dolar y en el secundario de Lebac, y hasta subio la tasa de politica monetaria al 40%, pero nada de eso funciono.
En medio de fuertes turbulencias, las “conversaciones” que habia iniciado el Gobierno con el FMI derivaron en un acuerdo a principios de junio por un credito stand by de u$s50.000 millones, que en octubre sumo u$s6.300 millones mas.
Horas despues de firmar el memorandum de entendimiento con el Fondo, la corrida se llevo puesto a Sturzenegger. En su carta de renuncia, el ex titular del BCRA reconocio un “deterioro” en su credibilidad.
Su lugar fue ocupado por Luis Caputo, que duro cuatro meses en el cargo; se fue un dia antes de que Dujovne anunciara desde Nueva York que el FMI habia aprobado la ampliacion del credito stand by, en medio de duras internas politicas.
Desde entonces, Sandleris se hizo cargo de comandar la politica monetaria. Aplico las recetas acordadas con el Fondo: control de agregados monetarios en lugar de metas de inflacion y bandas de flotacion para el dolar.
A fuerza de tasas altas, que llegaron a superar el 73% a principios de octubre, logro secar la plaza y por ahora consiguio domar el dolar.