Tras la reglamentación de la renta financiera, el mercado reaccionó con cautela
El dólar cerró en leve baja y el Merval apenas se movió. Los bonos en dólares operan con resultados mixtos y sube el riesgo país
La reglamentación del Impuesto a las Ganancias que alcanzará a la renta financiera en el penúltimo día hábil del año, en un momento de creciente desconfianza en Argentina, recibió una lluvia de reproches entre analistas y operadores. Sin embargo, por el momento, el mercado reaccionó con cautela.
El dólar minorista cayó 8 centavos a $39,40, en el promedio de los bancos de la city porteña, mientras que el mayorista, que operan los grandes jugadores, retrocedió 30 centavos a $38,30.
Pese a una nueva jornada negativa en Wall Street con caídas de hasta 3,4%, el Merval opera en alza. Impulsado por las acciones financieras, sube 3,2%.
Por su parte, los bonos que cotizan en moneda siguen operan con recorridos mixtos. Así, con acreedores que se desprenden de los títulos de deuda argentinos por la desconfianza en la capacidad de pago, el riesgo país aumenta 0,5% a 837 puntos básicos, el pico desde octubre de 2014.
El nuevo impuesto a la renta financiera grava los depósitos a plazo fijo, los títulos públicos, los Fondos Comunes de Inversión (FCI) y la renta variable que cotiza en el extranjero, entre otros activos. El tributo será de 5% para los instrumentos en pesos y de 15% para los activos en dólares, siempre que superen los $67.000 anuales. A último momento, el Gobierno incluyó un artículo que permite afectar los intereses o rendimientos del período fiscal 2018 al costo computable del título u obligación que los generó, y el costo deberá deducirse del interés o rendimiento afectado.
"Está bajando el dólar y subiendo la Bolsa. Uno no puede decir que esta sea la reacción a una noticia que no es para nada pro-mercado. La noticia ya estaba descontada desde el momento en que se sancionó. Si la medida no fue vetada en su momento, tarde o temprano se iba a reglamentar", consideró el analista financiero Christian Buteler, en diálogo con BAE Negocios.
Consultado por este diario, el economista Gustavo Ber apuntó: "Más allá de la negativa interpretación de los inversores a la renta financiera, ya que está a contramano del desarrollo del mercado de capitales y la promoción del ahorro, la primera reacción está siendo moderada mientras se analizan los detalles. Que se permita compensar, tal había trascendido en los últimos días, las pérdidas de capital en los bonos con los intereses cobrados actúa como un paliativo a corto plazo".
En momentos en que la pax cambiaria se sostiene en un apretón monetario con tasas por las nubes y la suba del riesgo país refleja las dudas sobre la necesidad de reestructurar la deuda, los analistas cuestionaron la medida y advirtieron que podría ser tomada por los ahorristas como una señal para dolarizar.
"Es sorprendente que en un país que tiene la demanda de pesos sostenida con una tasa de política monetaria en 60% se graven los plazos fijos en pesos y se deje exenta la renta en pesos de la compra de dólares que generó la devaluación. Pésima señal para el pequeño ahorrista", opinó el director de Eco Go Martín Vauthier.
Por su parte, Buteler plenteó: "Hacia delante dependerá de todo el contexto. Normalmente, este tipo de impuestos el inversor lo traslada, o sea, si antes estaba dispuesto a invertir en Argentina en un plazo fijo, por ejemplo, a una tasa del 30% ahora habrá que sumarle el impuesto y, si no, no invierte. Es una fuente más de desaliento, que será tenida en cuenta por el inversor cuando tenga que decidir dónde y en qué invertir".