Apuran el acuerdo con el FMI para dar más señales para estabilizar la economía
El equipo que monitorea el escenario económico argentino volverá la semana que viene a Buenos Aires cuando se esté sancionando el Presupuesto 2021 que modera el gasto fiscal, sin IFE ni ATP
Es la última señal que espera el Gobierno de Alberto Fernández para "tranquilizar" la economía. Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) desembarcará la semana próxima en Buenos Aires, siete días antes de lo que se había previsto luego de la última visita al país.
La comitiva volverá a estar encabezada por Julie Kozack y Luis Cubeddu y llegará al país el 10 de noviembre para "iniciar negociaciones formales con las autoridades argentinas sobre un nuevo programa del FMI para apoyar el plan económico del gobierno", informaron voceros del organismo.
Según trascendió "el diálogo se centrará en la agenda fiscal, monetaria y estructural de las autoridades para el mediano plazo con el objetivo de anclar la estabilidad macroeconómica",
El cierre de un acuerdo con el FMI, organismo que le otorgó a Argentina un préstamo de USD44.000 millones por un acuerdo stand-by que quedó en suspenso, es el último escalón al que aspira el ministro de Economía, Martín Guzmán, para dar señales de austeridad fiscal de cara al año próximo.
Los otros dos ingredientes son:
- El combro de medidas para quitar presión a los dólares paralelos
- La sanción del Presupuesto 2021 que contiene una reducción de los fondos destinados a la asistencia social y elimina el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el programa de Asistentia a la Producción y el Trabajo (ATP)
Según indicó el Fondo "no hay fechas establecidas para finalizar las negociaciones" y una vez más, señaló que el objetivo del organismo que dirige Kristalina Georgieva es "apoyar al pueblo argentino a superar los complejos desafíos socioeconómicos que enfrenta el país y sentar las bases para una economía más estable y un futuro más próspero".
La última visitaKozack y Cubeddu -al frente de la delegación del FMI- ya visitaron la Argentina a principios de octubre último. En aquella oportunidad, la misión concluyó que "el personal técnico acogió con satisfacción el compromiso de las autoridades con las políticas para asegurar una consolidación fiscal favorable al crecimiento y al mismo tiempo proteger a los más vulnerables".
Se trató de una primera visita exploratoria de la situación económica y social en la Argentina atravesada al igual que el resto del mundo por la pandemia de coronavirus, tras el pedido del Gobierno de renegociar un programa de financiamiento con el organismo por la deuda de USD43.900 millones generada entre los años 2018 y 2019.
En esa oportunidad, tras haber completado casi una semana en el país, la delegación constató que la Argentina enfrenta “complejas dificultades económicas y sociales, en el contexto de una crisis de salud sin precedentes” a causa de la pandemia de coronavirus.
Los delegados advirtieron también que la “profunda recesión” provocó elevados niveles de pobreza y desempleo, “cuyos efectos se ven agravados por importantes presiones en el mercado cambiario”, según un comunicado emitido por el organismo a modo de balance de la visita.
Los funcionarios del FMI obtuvieron "una comprensión más profunda de los planes políticos de las autoridades para estabilizar la economía y ponerla en una senda de crecimiento más sostenible e inclusivo".
Las proyecciones sobre la ArgentinaDías después, al dar a conocer el reporte semestral de perspectivas Económicas, WEO, presentado durante la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, realizada a mediados de octubre, el organismo proyectó que la economía argentina cerrará 2020 con una caída de 11,8%, mientras que para 2021 estiman una recuperación de 4,9%.
Las reuniones del FMILos directivos del Fondo se reunieron con el ministro de Economía, Martín Guzmán; el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce; el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Béliz; el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo; el titular de la cartera de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; y la vicejefa de Gabinete, Cecília Todesca; entre otros funcionarios.
Durante su estadía en el país, los enviados del FMI analizaron las cuentas públicas, las demandas del sector privado y el dañado entramado social tras varios años de caída de la actividad económica y el efecto de la actual pandemia; y escucharon a dirigentes la oposición, a representantes del sector privado, de los sindicatos y a economistas, entre otros actores de la sociedad civil.
“Argentina enfrenta complejas dificultades económicas y sociales, en el contexto de una crisis de salud sin precedentes. La profunda recesión ha provocado un aumento de los ya elevados niveles de pobreza y desempleo, cuyos efectos se ven agravados por importantes presiones en el mercado cambiario", concluyeron los delegados en la visita al país.
"Estos son desafíos excepcionalmente difíciles sin soluciones fáciles. Un conjunto completo de políticas podría respaldar el restablecimiento de la confianza, pero deberá calibrarse con mucho cuidado para promover la recuperación y asegurar la estabilidad macroeconómica”, se explayaron Kozack y Cubbedu en su reporte público, una vez concluida la misión.