Comienzan los pagos con Chachos a funcionarios, mientras más comercios operan con la cuasimoneda
Funcionarios provinciales cobrarán este viernes parte de sus haberes en Chachos. Más comercios se suman a operar con la cuasimoneda y esperan que con el bono de agosto se reactive la economía
El lunes comenzaron a circular en La Rioja los "Chachos", los Bonos de Cancelación de Deuda (Bocade) que habían sido anunciados por el gobernador Ricardo Quintela. Su administración informó que a partir del viernes comenzará a pagar con la cuasimoneda a funcionarios provinciales hasta el rango de director general. En paralelo, más empresas y comercios riojanos se suman para operar con los Bocade.
Junto al anuncio, Quintela informó que parte de los haberes de las autoridades provinciales se pagarán en Chachos: el gobernador, la vicegobernadora, secretarios y subsecretarios percibirán $100 mil pesos en Chachos y los directores generales $50 mil pesos.
Para el resto de los trabajadores, según adelantó Quintela días atrás, "en el mes de agosto realizaremos el pago único de un bono de 50 mil pesos que se hará efectivo en Bocade".
Estos bonos fueron anunciados por el mandatario provincial como una medida "obligada" ante "la crueldad del ajuste" que aplica el Gobierno nacional. En ese marco, la Legislatura local aprobó en febrero el proyecto del oficialismo, que prevé la emisión de unos 15.000 millones de pesos en su equivalente en "Chachos", que podrán ser utilizados como moneda de pago en comercios de La Rioja y también para cancelar deudas de impuestos.
Los bonos se presentan en valores de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000 Chachos y tienen un valor de "1 a 1" en relación con el peso argentino.
Autoridades provinciales cobrarán en Chachos a partir del viernesLa administración local informó que este jueves concluirán los pagos en pesos previstos para el mes de julio, y que a partir del viernes 5 comenzarán los pagos en Bocade para funcionarios provinciales.
El Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas indicó que el pago lo hará Tesorería General de la Provincia a las y los directores de administración de cada área a los que se los citará previamente, indicándoles día y horario a presentarse, para que luego procedan a liquidar los haberes en Chachos a cada autoridad.
Comercios y empresas adhieren a las operaciones con ChachosEl Gobierno provincial informó que distintos comercios y grandes empresas se suman a las operaciones con Bocade. Parte de los comercios adheridos ya están cargados en el sitio web https://larioja.gob.ar/chachos/, que cuenta con toda la información en materia de medidas de seguridad y las denominaciones que ya circulan en La Rioja.
El titular del Centro Comercial local, Juan Keulián, se mostró optimista a partir de la circulación de la nueva cuasimoneda y consideró que el comercio de la provincia la recibirá sin problemas, a excepción de aquellos que vendan algún producto en particular.
"Creo que el 70% de los comercios lo van a recibir al bono, no habrá problemas. La mayoría de los comercios van a aceptar el Bocade, salvo algunos por el tipo de producto que venden y que no pueden manejarse con esos bonos porque sus proveedores les cobran en forma inmediata y son de afuera de la provincia. Pero en general, no habrá problemas, además casi todo lo del bono se gastará en alimentos. Los comercios de alimentos los van a recibir", analizó Keulián, en diálogo con Riojavirtual Radio.
Respecto del pago único de $50 mil en Chachos a estatales en agosto, opinó que tendrá un "impacto positivo en el comercio local", ya que la gente podrá utilizarlos para "comprar algunas cosas que no había podido comprar".
Sin embargo, pidió a la gobernación local que se informe cómo será la reglamentación de la cuasimoneda. "En el comercio local ahora lo que hay son dudas porque el Gobierno aún no dio a conocer la reglamentación", sostuvo, y comentó que los comercios trabajan con el Gobierno sobre "cómo vamos a operar para cambiar los bonos cuando hacen falta pesos".
Además, opinó que los Bocade no deberían circular por un periodo de más de 120 días, a partir de los riesgos de falsificación y, entre otros, de devaluación de la cuasimoneda.