Enfermero testigo de la Tragedia en la Mina de Río Turbio recordó la noche en el hospital
José Ramos contó que esa semana del siniestro en la Mina 5 de YCRT fue muy dura. "Gente que se dedicaba a recibir vidas, nacimientos, tuvo que empezar a recibir a compañeros, amigos, familiares, esposos".
El enfermero José Ramos recordó con gran emoción los dolorosos días en los que se vivió la tragedia de los 14 mineros fallecidos en la mina de carbón de Río Turbio de YCRT. Hace exactamente 20 años, Ramos, quien en ese entonces era supervisor en el departamento de enfermería del hospital local, recibió la llamada que cambiaría para siempre la vida de toda una comunidad.
“Estábamos en el departamento de enfermería y me avisaron a las 10:45 de la noche de que hubo un accidente en la mina, y salimos a contener al resto de la gente”, dijo al destacar que 20 años después la fecha de este 14 de Junio sigue siendo “muy emotivo para nuestra comunidad”, dijo a La Opinión Austral, quien realizó una cobertura especial de la vigilia y el acto a 20 años del siniestro que marcó a la Cuenca Carbonífera de Santa Cruz.
El dolor inmenso de Río TurbioJosé Ramos describió con detalle la dura semana que siguió al accidente. La búsqueda de los cuerpos de los mineros fue larga y angustiante, una prueba de resistencia emocional tanto para los familiares como para los profesionales de la salud involucrados. “Fue una semana muy dura donde nuestro hospital brindó respuestas hacia la comunidad. Fue un montón de sentimientos encontrados porque gente que se dedicaba a recibir vidas, nacimientos, esa semana tuvo que empezar a recibir a compañeros, amigos, familiares, esposos. Fue realmente muy, muy duro, hasta que encontramos al último de los mineros, el Día del Padre”, recordó con voz entrecortada.
El legado de los 14 MinerosLa proximidad del Día del Padre, una fecha que trae consigo tanto celebración como recuerdos dolorosos para muchos, hizo que la memoria de los mineros fallecidos se sintiera aún más vívida.
Ramos, visiblemente afectado, compartió sus sentimientos: “Fue muy duro recordar siempre a todos los amigos, compañeros de la mina. Nuestro hospital brindó muchas contenciones. Después tuvimos que hacer el seguimiento porque el estrés postraumático de todo un evento así fue muy duro. Seguimos recordando a los mineros, seguimos defendiendo nuestra cuenca carbonífera porque nuestros mineros son la vida de nuestro pueblo”.