Dolar: advierten que bajar el crawling peg al 1% trae muchos riesgos y pocos beneficios
El economista Juan Carlos Hallak sostuvo que una baja del ritmo de devaluación podría impactar negativamente en la competitividad y sugirió atenuar el descenso porcentual
La reducción de las minidevaluaciones periódicas del peso respecto del dólar oficial, en el marco de la operatoria conocida como “crawling peg”, del 2% actual al 1% podría generar más problemas que beneficios a la economía, en tanto su impacto en la inflación no sería significativo en lo inmediato, pero podría afectar la competitividad del sector externo.
Así lo sostuvo el profesor de Economía Internacional de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Juan Carlos Hallak, quien propuso que, en caso de tener que reducirlo, el crawling peg podría bajar del 2% al 1,75% o 1,50% mensual, ya que “bajarlo al 1% sería echar más leña al fuego”, si se tiene en cuenta que los bienes exportables, salvo Vaca Muerta y la minería, “de hecho vienen cayendo”.
Inflación o apreciación
“Tenemos una de cal y una de arena. ¿Cuál objetivo priorizar? Inflación versus apreciación”, planteó Hallak en un extenso hilo de posteos en su cuenta de X, en la que sostuvo que “la inflación ya está bajando a buen ritmo” y que no veía “tanto beneficio en apurar más esa baja”.
La postura del economista, también investigador del Conicet e integrante del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), se da a conocer poco antes de la difusión del Índice de Precios al Consumidor de diciembre por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), prevista para este martes a las 16.
Si bien desde hace varios meses se especula con la decisión por parte del Banco Central de reducir la tasa de devaluación mensual del 2%, en esta ocasión el presidente Javier Milei aseguró que esa reducción al 1% se haría efectiva si el IPC de diciembre es igual o menor al 2,5%.
Riesgos y beneficios
“Yo creo que esto sería un error”, manifestó Hallak, quien señaló que “la variación mensual del crawing peg tiene dos efectos contrapuestos”.
Al respecto, explicó que “por un lado, si es más baja hace bajar más la inflación. Los precios de bienes transables, que siguen de cerca al dólar oficial, crecerán más lento y actuarán como ancla hacia abajo para los restantes precios”.
Pero por el otro “puede exacerbar la apreciación cambiaria” y como “a la inflación le cuesta bajar tan rápido por la ‘inercia inflacionaria’”, podría suceder que con un dólar oficial subiendo al 1%, “los precios, principalmente de no transables, van a tardar varios meses en llegar a ese nivel”.
“En todo ese recorrido, se irá acumulando más apreciación cambiaria”, advirtió, y si bien admitió que es “difícil de determinar” de cuánto sería, consideró que “no es difícil pensar que se agregará al menos 5% de apreciación”, un panorama “nada promisorio, dado que el peso ya está bastante apreciado”.
Atenuar la reducción
Para allá, “la alternativa sería dejarlo más tiempo en el 2%, o bajarlo, pero menos, digamos al 1,5% o al 1,75%”, una decisión que, aseguró “le daría más tiempo a la inflación para que vaya bajando en consonancia con la baja del crawling y se evitaría acentuar más la apreciación”.
En cuanto a los eventuales beneficios políticos de la reducción del crawling peg, Hallak los relativizó, por entender que “el gobierno cosechará gran rédito de todas formas en las elecciones con la baja de inflación que ya estamos teniendo” e incluso “se podría guardar más rédito a futuro con la continuación más prolongada del proceso de desinflación”.
¿Hay o no hay apreciación?
En medio del debate sobre si hay o no apreciación cambiaria, el economista sostuvo que, a su parecer, ese fenómeno ocurre “cuando el tipo de cambio real no es sostenible en el largo plazo”.
“Y creo que no lo es”, sentenció, para agregar que no creía que las exportaciones crecieran mucho con “este nivel de TCR (Tipo de Cambio Real), con la excepción de la minería y la producción de los yacimientos del área de Vaca Muerta.
En ese sentido, indicó que “el resto de las exportaciones, especialmente las de productos diferenciados (no commodities) de hecho vienen cayendo”.
La cuenta no cierra
“Pero incluso el aumento proyectado anual de Vaca Muerta y minería, aun la versión optimista, no alcanza para compensar: 1) el aumento de importaciones de US$ 10.000 aproximadamente por año, si vamos a crecer al 4-5% ; 2) el fuerte empeoramiento de la cuenta de turismo”.
Hallak reconoció que esa cuenta “tiene mil bemoles”, pero que “no cierra” en cualquier caso, “excepto que nos presten de afuera para financiar el futuro déficit de cuenta corriente”.
“Pero los flujos de capital se dan vuelta rápido. Entonces el dólar tendrá que subir”, alertó, para concluir que consideraba que existía “mucho riesgo y poco beneficio de reducir el crawl ahora al 1%”.