El peso bajo presión: la advertencia que lanzó The Economist sobre Milei y el respaldo de EEUU

El semanario británico analizó la intervención del Tesoro norteamericano y advirtió que el salvataje al peso compra tiempo, pero no resuelve la fragilidad política y económica del gobierno

BAE Negocios

Scott Bessent, el secretario del Tesoro de EEUU, dio vuelta a los mercados el lunes por la mañana con un posteo inesperado en X: “Argentina es un aliado sistémicamente importante de Estados Unidos. Estamos listos para hacer lo que sea necesario. Todas las opciones para la estabilización están sobre la mesa. Argentina will be Great Again”.

Según The Economist, se trató de un gesto inusual. “Es altamente extraño que Estados Unidos respalde de manera explícita la moneda de otro país”, señaló el medio, y explicó que la declaración se produjo en medio de la fuerte presión sobre el peso que amenaza con descarrilar el proyecto económico de Javier Milei.

 

El rol de Washington

Desde abril, cuando el FMI activó un nuevo programa, el peso flota en una banda cambiaria que el gobierno argentino se comprometió a defender. El 17 de septiembre la divisa oficial perforó momentáneamente el techo de esa banda al alcanzar los 1.475 por dólar. En las dos ruedas siguientes, el Banco Central gastó cerca de USD 1.000 millones de sus escasas reservas para frenar la corrida.

The Economist advirtió que la entidad “no cuenta con reservas suficientes para sostener ese nivel de intervención”. La alternativa fue apelar a lo que definió como la “bazuca del Tesoro estadounidense”. Bessent, que ya había visitado Buenos Aires en abril, puso sobre la mesa swap de divisas, compras directas y operaciones con títulos argentinos a través del Exchange Stabilization Fund.

El mensaje buscó ser tan contundente que la potencia de ese respaldo nunca tuviera que probarse. En los hechos, el alivio se sintió de inmediato: los bonos con vencimiento en 2029 subieron seis centavos hasta 71, el peso oficial se apreció un 4% y las acciones locales treparon un 6%.

 

Mercado, elecciones y fragilidad política

La calma, sin embargo, es frágil. “Cualquier apoyo inferior a USD 10.000 millones parecería insuficiente”, advirtió al semanario Martín Rapetti, de la consultora Equilibra. El 26 de octubre habrá elecciones de medio término y los analistas prevén que, en ese contexto, el esquema cambiario podría modificarse.

El semanario británico recordó que Milei acumula tropiezos políticos: perdió en la provincia de Buenos Aires, afronta un escándalo de corrupción que involucra a su hermana y sufrió derrotas legislativas que minaron la confianza del mercado en su disciplina fiscal. El Congreso ya revirtió un veto presidencial y amenaza con hacer lo mismo con otros tres.

“Su capacidad de controlar el Parlamento, donde tiene pocos aliados, se apoyaba en su popularidad personal. Que ahora eso esté en duda encendió la alarma de los inversores”, apuntó la publicación.

 

El fantasma opositor

En la mirada de The Economist, la figura de Axel Kicillof se proyecta como amenaza. El gobernador bonaerense salió fortalecido de la elección provincial y aparece en el horizonte de 2027. El semanario lo describió con “visiones económicas heterodoxas” y un “registro alarmante”.

Más allá de las disputas políticas, el artículo subrayó que Milei ató su programa de reformas a un peso fuerte como ancla contra la inflación. Pero las intervenciones para sostener la divisa erosionan reservas y deterioran salarios. “Muchos argentinos sienten que sus sueldos compran menos que a inicios de 2023”, sostuvo.

La conclusión del análisis fue tajante: el respaldo de EEUU le compra tiempo a Milei, pero no garantiza el desenlace. “Si las legislativas resultan adversas y el mercado concluye que perdió el control del Congreso y que su reelección en 2027 es lejana, los dólares de Trump no lo salvarán”.

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