AJUSTE

Gasto público: caída real por segundo mes consecutivo

El resultado está en línea con los reclamos del FMI. Fue clave la reducción de subsidios energéticos. Están en la mira la ejecución de la obra pública y los planes sociales

SPremici

El gasto público registró su segunda caída en términos reales durante agosto. Según el análisis realizado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), la contracción fue del 20,6%. Este resultado está en línea con los reclamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que en la primera revisión técnica le ordenó al país reducir sus erogaciones durante el segundo semestre, tal como viene ejecutando el ministro Sergio Massa. Uno de los aspectos centrales del recorte tiene que ver con los gastos de capital (obra pública), que durante agosto creció tan solo un 13,5% interanual y en el acumulado del año un 34%, cuando la inflación anualizada ya se ubicaría en el 77,5%.

Durante el mes pasado, cayeron los pagos energéticos, situación que empezó a repercutir de manera positiva en las reservas del Banco Central. Los subsidios económicos para este rubro se redujeron un 6%.

En agosto se registró el menor ritmo de crecimiento del gasto público del año, en torno al 41%, lo que dio cuenta de una caída de 20 puntos porcentuales en términos reales. Aun así, en el acumulado del año, las erogaciones del Estado quedaron un 3,7% arriba en la comparación interanual. Sin embargo, ya se percibe la hoja de ruta del ajuste solicitada por el FMI y honrada por el ministro Massa donde la inversión de capital, es decir la obra pública, es de las partidas más afectadas.

De acuerdo a la Decisión Administrativa 826/22, el presupuesto asignado a la inversión de capital se redujo en $53.678 millones. El Estado percibe que las distintas ramas de la actividad económica están operando al tope de su capacidad, de ahí que a lo largo del año se haya corrido en su rol de orientador del crecimiento. La ejecución presupuestaria de la obra pública está por debajo del promedio al alcanzar el 49%, cuando la media llega al 64%.

En el desagregado del ítem “gasto de capital” se destacan las transferencias hacia las provincias y municipios con un nivel de ejecución del 48%, para construcciones el devengado alcanza al 50% y las transferencias al sector privado, otro magro 49%. 

Uno de los peores rubros en cuanto a ejecución presupuestaria corresponde al área de Desarrollo Productivo, con solo el 34% en el acumulado del año. De ahí que Massa haya decidido recortar partidas de esta área que estaban subejecutadas, particularmente en el segmento de las pequeñas y medianas empresas. El ajuste dentro del capítulo Financiamiento de la producción (Programa 47), que incide directamente sobre las pymes, llega a los 62.300 millones de pesos, es decir una reducción del 39% en relación con el presupuesto que estaba vigente a enero de este año.

Como contrapartida de los bajos niveles de ejecución (y ajuste) en la obra pública, se destaca el rubro "Promoción y Asistencia Social", cuya erogación ya alcanzó al 81,4% de lo presupuestado. El programa Tarjeta Alimentar cuenta con 2.431.536 beneficiarios y beneficiarias mensuales. Hasta agosto, se habían devengado $200.051 millones, un 77% superior al de los primeros ocho meses de 2021. “Sin embargo, en el último mes ya viene creciendo a un ritmo interanual del 50%”, destacó el CESO.

Por su parte, a partir de agosto se empieza a comprar un menor ritmo de ejecución de subsidios energéticos, con menores importaciones de GNL. A partir de septiembre, la merma también debería quedar reflejada por el aumento de tarifas como consecuencia de la tan mentada segmentación.

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