ESQUEMA MONETARIO

Gobierno busca desatar la tasa pero hay riesgos y deberá ajustar más

El Gobierno busca que el BCRA pueda manejar la tasa sin generar emisión endógena directa. Pero los riesgos no desaparecen con el nuevo esquema, ya que en última instancia el BCRA deberá emitir si hay una salida masiva de Letras del Tesoro. El riesgo de default, además, tendrá impacto en más tasa. La carga de intereses obligará a ajustar más el gasto 

mcortiz

La conferencia del ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del BCRA, Santiago Bausili, dejó más dudas que certezas, en un mercado que despierta incertidumbres acerca de su lectura de lo anunciado. El Gobierno busca darle independencia al BCRA en sus decisiones de tasa, bajo la premisa de que ahora una hipotética suba del tipo de interés podrá ayudar a los plazos fijos a combatir contra una posible salida al dólar, pero sin generar un aumento automático de la emisión vía intereses a los bancos. Sin embargo, que esa deuda pase al Tesoro no evitará la necesidad de emitir si de pronto la cuenta se hace impagable. La otra posibilidad en ese caso sería el default, lo que despierta otro problema: el riesgo Tesoro implicará una mayor tasa para convencer a los bancos.

Los asesores del Ministerio de Economía Federico Furiase y Felipe Nuñez brindaron algunos detalles extra sobre el esquema que tiene en mente el Gobierno, que por ahora despertó principalmente dudas entre los analistas. Los detalles se conocerán durante la semana. Furiase adelantó que los bancos seguirán expuestos al riesgo BCRA cuando tomen las nuevas Letras de Regulación Monetaria (LRM) y el Tesoro se hará cargo de los intereses, es decir la emisión endógena, que venía siendo la principal explicación de emisión monetaria, hasta inicios del 2024.

Es decir, el BCRA estará a cargo del capital, de manera tal que los bancos no romperían los requerimientos de exposición a riesgo Tesoro. Cómo se instrumentará eso en la realidad, se sabrá en los próximos días. Pero desde el vamos las novedades dejan entrever que el Gobierno deberá ajustar más el gasto primario para sostener el superávit financiero: todos esos intereses pasarán a complicar las cuentas mes a mes. Por otro lado, la medida en última instancia no logra evitar que frente a un escenario de salida masiva de las LRM, por parte del mercado, o frente a una incapacidad de cumplir, el gobierno de turno se encuentre con dos opciones: defaultear o apelar a la emisión del BCRA. La posibilidad del default incrementará el riesgo de los inversores, por lo que la deuda crecerá con más tasa de interés, por la necesidad de remunerar a quien acepte ese riesgo.

El analista financiero Christian Buteler afirmó: "Acá cambia quién paga. La cuenta pasa al Tesoro. Ahí empiezan otros problemas. El Tesoro va a tener que tener más superávit primario para soportar la carga de interés. Un cálculo sencillo: si trasladás $20 billones a 4,5% de tasa, se está hablando de $900.000 millones extra de intereses en el balance financiero. Eso quiere decir que tiene que tener un ahorro de $900.000 millones extra en el primario. ¿Es viable? ¿Y qué pasa si en algún momento por un efecto externo, o interno, la gente quiere retirar ese dinero. ¿Cómo lo paga el Tesoro? La única forma es pedirle al BCRA. La experiencia del 2019 mostró que el default es una posibilidad cuando la deuda la tiene el Tesoro. Este traspaso compulsivo del BCRA al Tesoro implica un riesgo extra". Ese riesgo se paga, a priori, con más tasa. 

El economista jefe de Vectorial, Haroldo Montagu, opinó: “Esto trasladó el riesgo del Central al Tesoro. Algo que los bancos veían como cero riesgo, que era la emisión de letras por parte del BCRA, pasó al Tesoro donde hay una percepción de mayor riesgo. Ahora el Tesoro, que ya estaba exigido para sostener el superávit, va a estar mas exigido porque le traspasan toda esta deuda, en un esquema fiscal que venimos caracterizando como poco sostenible. Un superávit logrado con licuación del 70% del gasto y caída de ingresos en términos reales. Se conjugan esas cuestiones que ponen mas presión sobre el esquema fiscal”.

Y agregó: “Si los inversores perciben como problemática esta cuestión, esto afecta a la percepción sobre el riesgo país. Y puede complicar la estrategia de financiarse en el exterior si hay más riesgo sobre los compromisos de deuda y lo fiscal, va a generar menos apetito del extranjero por títulos del Tesoro”.

De las mayores incertidumbres que dejó la conferencia del viernes, se destaca la de qué leerá el mercado. Se expresará en las cotizaciones de acciones, bonos y dólares y financieros durante la semana. 

 

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