Hacienda publicará superávit primario durante enero
Los derechos de exportación se dispararon en el primer mes del año, de la mano de la mayor liquidación del agro y la suba en el precio de los commodities. El ajuste relativo en las prestaciones sociales, que compararán contra el bono de 5.000 pesos de enero del 2020, y el recorte en el gasto pandémico, hizo el resto del trabajo. La dinámica no durará y se espera un rojo de 4,5% para el 2021
La dinámica no tiene chances de encontrar continuidad en el tiempo, pero todo indica que el lunes el secretario de Hacienda, Raul Rigo, podrá presentar y celebrar un mes de superávit primario. Insólito para lo que se viene observando, con un 2020 de puros déficit. Y sobre todo para lo que se espera en el 2021, con un rojo primario en torno al 4,5%. Sin embargo, la mejora en la recaudación tributaria, y el recorte en el gasto pandémico y las prestaciones sociales, dejarán números positivos para enero. El Gobierno se ahorró así un mes de emisión monetaria para abastecer al Tesoro.
La clave fueron los derechos de exportación, un impuesto que no es coparticipable y que, por ende, permite que cada peso ingresado quede en las arcas del Tesoro, a diferencia de lo que ocurre con el IVA y Ganancias, los dos que mas recaudan y que se comparten ampliamente con las provincias. Además, hubo cierto ajuste en casi todas las partidas del gasto, excepto en la obra pública, que creció mucho. Aunque, claro, su importancia en números es relativamente menor y no logra torcer la balanza del gasto social.
Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el superávit fue de 138.448 millones de pesos. Se trata, claro, de un número no necesariamente igual al que publicará Hacienda este lunes, ya que OPC publica el dato devengado de la administración pública nacional y la cartera de Rigo el base caja del sector privado no financiero. Es decir, uno muestra el asiento contable con gastos e ingresos y el otro los pesos efectivamente ingresados y egresados en la caja.
El economista de la consultora Aerarium, Guillermo Giussi, señaló: “No sorprende que haya superávit en enero, aunque para el año nosotros proyectamos 4,7% de déficit primario. Que no haya habido transferencias al Tesoro, desde el BCRA, dejaba entrever un resultado positivo. Lo que tracciona desde los ingresos es el crecimiento de los derechos de exportación, que no se coparticipan y por ende va todo directo al Tesoro. La recaudación no creció tanto, pero para Nación no implica tanta pérdida lo que pase con el IVA, porque se coparticipa. En el 2021 se pronostica que el efecto positivo va a durar todo el año, con commodities altas y buena cosecha, y se va a recaudar el equivalente a 8.000 millones de dólares”.
Los derechos de exportación, de hecho, durante enero crecieron 231,2% respecto a los niveles del mismo mes del 2020. Pero también pegaron un salto de 180,3% en la comparación contra diciembre. Es decir que se triplicó ese ingreso vía retenciones, gracias al efecto del precio de los commodities, la mayor liquidación del agro frente a varios meses de apostar a una devaluación que no ocurrió y también por el efecto del fin del paro de aceiteros y portuarios.
Y agregó Giussi: “Por el lado de los gastos no sorprende, tampoco, porque lo que más tracciona es la seguridad social, jubilaciones, pensiones y AUH, que se movieron por debajo de la inflación durante el 2020. El aumento, que según nuestras estimaciones va a ser de 8,2%, será recién en marzo, así que en enero no hay demasiada presión de gastos. La obra pública, que creció mucho, no mueve demasiado en el gasto total. Son números más chicos. Las jubilaciones sobrepasan en importancia”.
Si bien los salarios públicos cayeron 4,5% real, los gastos de funcionamiento en total crecieron 3,8% real, ya que hubo más compras de productos farmacéuticos, en el marco de la pandemia. Las transferencias corrientes a las provincias cayeron 34% real. Y los subsidios económicos crecieron 336% real, por una baja base de comparación.
Y, cabe destacar, el informe de OPC destacó que el bono de 5.000 pesos que entregó el Gobierno durante enero del 2020 generó una base de comparación alta, lo que explica una contracción de 10% real en el gasto de las prestaciones sociales. Sin eso, la caída aun habría sido de 4,1%, de todas formas.