IMPORTACIONES

Importaciones: el Gobierno descartó que existan cuellos de botella y respaldó el SIRA

Entre octubre y febrero se aprobaron el 75% de los trámites iniciados en el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA).

AMaza

Desde que entró en vigencia el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) se aprobó un 75% de las solicitudes iniciadas por las empresas. En el equipo económico del Gobierno señalan que el dato contrasta con el reclamo que sostienen las cámaras sectoriales sobre serias dificultades para realizar importaciones y su impacto en la producción. La visión oficial es que por la brecha cambiaria las compañías buscan aumentar sus stocks ante una eventual devaluación, en medio de la escasez de reservas.

El nuevo esquema de control al comercio exterior, que incluye la participación de la Secretaría de Comercio, Afip, Aduana y BCRA, se implementó el 17 de octubre de 2022 para reemplazar al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (Simi) tras la llegada de Sergio Massa al Ministerio de Economía en medio de una fuerte escasez de divisas y tras la denuncia de la vicepresidenta Cristina Kirchner sobre un “festival de importaciones” que precipitó la salida de dólares de la autoridad monetaria. Lo cierto es que a partir de ese momento la actividad económica marcó caídas consecutivas hasta al menos diciembre, últimos datos oficiales, y los reclamos empresarios por el endurecimiento del cepo crecieron.

De los datos oficiales a los que accedió BAE Negocios se desprende que desde el 17 de octubre de 2022 hasta febrero hubo 315.589 solicitudes de SIRA, de las cuales fueron aprobadas 236.717, es decir el 75%. Eso representó trámites iniciados por USD35.836 millones, de los cuales se autorizaron USD27.335 millones, o el 76%. Las 19.048 empresas que tuvieron éxito en sus permisos para importar representaron el 87% del total de firmas solicitantes. Las grandes firmas pudieron acceder a dólares para pagar sus insumos en el 98% de los casos mientras que las pymes en el 87%.

Para los funcionarios vinculados a la gestión del SIRA no existe el cuello de botella que denuncian los empresarios vinculados al sector productivo o comercial. También consideran que las encuestas de UIA y CAC que consignaron dificultades para ingresar insumos al país no son representativas de lo que realmente sucede. De hecho, resaltaron que en el período octubre-febrero se cargaron 33% más de solicitudes de importación que un año atrás, pero con un aumento de sólo 2% en las aprobaciones y un monto 11% superior en divisas, que responde a la suba de precios internacionales.

Los números oficiales muestran que el sistema funcionaba lento en octubre, ya que solo se aprobó el 60% de los dólares que se pidieron para pagar importaciones. El montó fue creciendo paulatinamente hasta el 75% en noviembre, 93% en diciembre, 70% en enero y 76% el mes pasado. Eso coincidió con una caída ininterrumpida de la actividad económica, en la medición desestacionalizada, durante los últimos cinco meses del 2022.

En el Gobierno atribuyeron esa dinámica a otros factores, como una menor producción ante perspectivas de consumo más bajas, tras el salto de la demanda en el primer semestre del año pasado. Además sostienen que la brecha cambiaria funciona como un incentivo para "sobrestockeo" y que las firmas intentan estar por encima de sus niveles habituales de importación para cubrirse de una eventual devaluación.

Lo cierto es que sí hubo una priorización de a dónde se destinaban las divisas del BCRA. Combustibles y energía tuvo un nivel de aprobación del 96% de lo solicitado; seguido por insumos y piezas, con 81%; bienes de consumo, con 70%; y bienes de capital, con 55%. Esto último no es casual y está relacionado a una cuenta que sacan en los despachos oficiales: "La utilización de la capacidad instalada se ubica en 63% por lo que es más importante ingresar insumos para alimentar la producción actual que máquinas para aumentar la capacidad".

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