RESERVAS INTERNACIONALES

La pausa en la suba de tasas de la Fed trae un respiro financiero a la negociación con el FMI

La medida de Powell ayuda a fortalecer las Reservas por la apreciación de los yuanes del swap y suaviza la desaceleración global en pos de mejores precios para las exportaciones argentinas, mientras el BCRA continuo comprando reservas en el mercado oficial de cambios

Marcisoca

El BCRA anotó este miércoles su segundo día consecutivo comprando reservas internacionales en el MULC. Se hizo de USD51 millones gracias al ingreso de inversiones. Además, recibió alivio de parte de la decisión de la FED de pausar el sendero de suba de tasas de interés, ya que le posibilita una recomposición en el valor de los yuanes del swap que fortalecerá las reservas brutas.

Así, la decisión de la Reserva Federal le evitó a la Argentina más presión financiera en medio de las negociaciones con el Fondo. Un sendero de tasas más moderado es clave para un “soft landing” de la economía global que evite un derrumbe del precio de las materias primas y un encarecimiento del dólar que dificulte incluso más el repago de la deuda externa.

Por lo pronto, el Banco Central consiguió en los últimos dos días USD 126 millones de la mano de liquidaciones de las economías regionales por USD38,6 millones y de las cerealeras por USD103 millones y otro tanto de inversiones extranjeras. De esta forma, comprimió a USD61 millones el déficit cambiario acumulado en junio.

Desde el norte, también colaboró la decisión de la Fed de mantener en el rango de 5% a 5,25% la tasa de referencia, en línea con las proyecciones del mercado. Esto ayudó a detener el fortalecimiento del dólar en detrimento de otras monedas. En particular del yuan que, por ejemplo, desde la activación del tramo de USD5.000 millones del swap con China el pasado 26 de abril a la fecha, significó la licuación de esa cifra en unos USD70,6 millones (1,4%). Si, en cambio, se toma la totalidad del monto del swap, la licuación en el último mes superó los USD500 millones. De hecho, solo este miércoles el yuan recuperó 0,07% contra el dólar. En tanto, la caída del 0,2% en el precio del oro también afecto a las reservas brutas que, conforme a datos provisorios, terminaron la jornada en USD32.335 millones, USD29 millones menos que en la rueda previa.

De cara al mediano y largo plazo, la decisión de la Fed de sostener el actual nivel de tasas también impacta. Por un lado, porque los ciclos de altas tasas de interés van de la mano de recesiones globales con malos precios para los commodities, lo que obliga a la Argentina a intentar exportar más y quizás recibir menos divisas. El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), el think tank de los bancos internacionales, leyó la decisión de la Fed como el indicador de que la desaceleración inflacionaria que buscan las potencias mundiales con la tasa de interés tendrá la forma de un “soft landing”, un estancamiento del crecimiento económico mundial sin caídas estrepitosas. Para Estados Unidos proyectó un crecimiento anual de 1% en este 2023, lo que implica un estancamiento desde ahora hasta fin de año. “Esto implica un panorama positivo para los flujos de capitales a los mercados emergentes a pesar de numerosos puntos problemáticos idiosincráticos”, destacaron desde el IIF.

Por el otro lado, el impacto llega por los efectos políticos de que Washington haya despejado una de sus principales variables puertas adentro para empezar a definir lineamientos de política económica puertas afuera.

“Con 4% interanual, el índice de precios al consumidor de los Estados Unidos mostró ayer una baja de la inflación mayor a la esperada y el dato de los precios mayoristas de hoy también colaboró en la decisión de suspender al menos hasta julio la suba de tasas de interés. Si es solo un momento de paz para los mercados o un escenario más sostenido en el tiempo no lo sabemos. Al fin y al cabo, el 4% está lejos del objetivo de (Jerome) Powell de cerrar el año con 2% anual. Lo que sí sabemos es que si la Reserva sigue subiendo la tasa nos complica el refinanciamiento del total de la deuda que necesitamos con el FMI, es que el Fondo estaba esperando la decisión de la Fed para ver que hace con nuestra deuda”, explicó el analista de mercados Francisco Uriburu.

“Personalmente creo que el país necesita un financiamiento a más largo plazo del total de la deuda con acreedores privados y multilaterales (hasta 30 años) porque en el corto plazo la economía se frena porque cada dólar que entra va a pagar deudas que normalmente deberían ‘rollearse’. La baja de la inflación internacional y la pausa en la suba de tasas, Argentina debería tratar de aprovecharlas para refinanciar vencimientos”, agregó.

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