Los superávits gemelos, en riesgo durante julio y agosto
Ya en junio se había interrumpido la racha de superávits gemelos, luego de un déficit de USD223 millones en la cuenta corriente cambiaria. Los pagos de intereses de julio y agosto no solo complicarán las cuentas fiscales, sino que pondrán en riesgo el equilibrio externo durante ese bimestre
El BCRA incrementa su performance vendedora de reservas y el precio de la soja y el turismo agregaron presiones extra que complican el panorama a futuro. Junio fue el primer mes del año en el que el Gobierno no alcanzó superávits gemelos, por un rojo de USD223 millones en la cuenta corriente cambiaria. La expectativa es que la alta incidencia del pago de intereses durante julio y agosto prolongue ese negativo durante al menos dos meses más. Desde septiembre todo dependerá de la dinámica de exportaciones e importaciones, pero algo complicará los números: desde ese mes, los pagos de compras externas ya reflejarán la menor restricción en el acceso a dólares para importar.
Desde la consultora Delphos afirmaron: “En junio la cuenta corriente cambiaria ya arrojó un déficit de U$S 223 millones. Según nuestras estimaciones, este déficit se mantendría durante julio y agosto por el pago de intereses a los bonistas privados (U$S 1.600 millones) y al FMI (casi U$S 800 millones). Durante septiembre y octubre, el saldo estará fuertemente influido por el equilibrio entre el flujo de pagos de expo e importaciones”.
Y agregaron: “En el caso de las importaciones, en octubre estos pagos podrían equivaler hasta el 150% de las exportaciones devengadas promedio, lo que alentaría la finalización del dólar blend para aportar mayor oferta al mercado oficial”. Desde Eco Go, la consultora de Marina Dal Poggeto, y desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) remarcaron que en octubre el pago de importaciones, por el solapamiento de las cuatro cuotas del programa de restricciones anterior con las dos cuotas del nuevo esquema, podrá representar hasta el 150% de las compras externas declaradas.
El panorama, ya sin superávit externo en la cuenta corriente, es decir sumando lo que generan los bienes, los servicios y los intereses de la deuda, es preocupante para las reservas internacionales, lo que viene golpeando de lleno al riesgo país, más allá de la promesa oficial de que estará garantizado el pago de bonos durante enero y julio del año que viene.
“En el corto plazo, el déficit de la cuenta corriente cambiaria requiere que el gobierno obtenga financiamiento neto positivo en la cuenta financiera para evitar un mayor deterioro de las reservas”, remarcaron desde Delphos. Y en esa línea fue el anuncio de un préstamo de USD647 millones por parte de BID. Además, el Gobierno señaló esperar que los organismos internacionales aporten USD1.200 millones este mes. Lo que se contrarrestará con los USD779 millones que el Gobierno debía pagarle al FMI a inicios de mes, en una operación que inicialmente debió postergar y que desde esperan que se realice en los próximos días.
Julio terminó con ventas no solo en el mercado oficial, por USD155 millones, sino también en los financieros, donde, según las consultoras Vectorial y FMyA, el BCRA se deshizo de otros USD350 millones desde el anuncio de intervención para sostener a una brecha que de todas formas se mantuvo en torno al 40%. Se trata de números que preocupan hacia adelante, especialmente lo de oficial. A esas complicaciones, se le suman, según la consultora 1816, “el precio de la soja, que cayó más de USD100 por tonelada en lo que va de la era Milei, lo que equivale a USD5.000 millones menos de exportaciones anuales en un año normal”, y “la demanda de dólares por turismo en el exterior que parece haber vuelto a subir en julio por el efecto vacaciones de invierno”.