"Nos guste o no, este Gobierno tiene un plan", destacó Remes Lenicov
Exministro de Economía de Eduardo Duhalde, sostuvo que Milei tiene la ventaja de “una oposición diluida” y que ganó porque “la gente se cansó de todo lo otro”
El exministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, sostuvo este martes que el presidente Javier Milei ganó las elecciones porque “la gente se cansó de lo otro” y que el Gobierno tiene un plan económico, basado en la estabilidad de precios, “más allá de que a algunos les guste o no les guste”.
Remes Lenicov disertó en un encuentro organizado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Relaciones Internacionales (Ieeri) del Círculo de Legisladores de la Nación, donde tuvo duras críticas a la dirigencia política en general, a la que consideró “la principal responsable de las cosas que nos pasan”, en un repaso de los más de 40 años de Democracia.
Estabilidad de precios“Yo puedo tener otras ideas en la cabeza -y de hecho las tengo-, pero no puedo negar que cuando Milei plantea estabilidad de precios, hay un plan económico”, respondió quien fuera ministro durante la Presidencia de Eduardo Duhalde.
Por planteos similares, agregó, “fue que ganaron (Raúl) Alfonsín en 1985 y (Carlos) Menem en 1995”.
Asimismo, señaló que “Milei tiene una ventaja, que es la oposición” y en relación con los próximos comicios de octubre de 2025, dijo que “una elección es entre A y B, y si la opción B está diluida, no tengo mucho para elegir”.
Las deudas de la Democracia
Remes señaló que desde el restablecimiento de la Democracia “pasaron 40 años y las cosas en materia económica y social no anduvieron bien, diría que mal; hemos tenido altísima inflación y la pobreza creció”, al tiempo que recordó que “en los ’70 salíamos a la calle porque había 5% de pobres, cuando se va la dictadura era del 16% y ahora del 50%”.
“La pregunta que hay que hacerse es por qué el resto de los países pudo encauzar la economía, vencer la pobreza y acá no”, planteó, para responder que “hay problemas institucionales” y cuestionó “qué tipo de leyes hicimos en estos años como para tener una organización económica tal que no nos permite crece y que aumenten los pobres”.
En ese aspecto, centró su crítica en “la dirigencia política”, a la que identificó como “la principal responsable de las cosas que nos pasan” y le atribuyó “cierta responsabilidad en dejar de lado las leyes económicas”.
Al respecto, puntualizó que “la mayoría de los países del mundo tiene economías de mercado”, pero que en la Argentina “muchos dirigentes las ignoran, prefieren la magia, el voluntarismo”, además de tratar de imponer “la ideología, que se da de los pelos con la política, porque pretende que la sociedad se acomode a lo que uno piensa”.
Heterodoxos y libertarios“Por un lado tenemos a los llamados heterodoxos. No niego que muchas veces haya que tomar medidas heterodoxas, yo lo tuve que hacer, pero son de corto plazo. No hay ningún país del mundo que tenga una política heterodoxa”, aseguró.
En ese sentido, cuestionó a quienes atribuyen la inflación a la puja distributiva: “hay que preguntarse por qué en ningún país del mundo hay inflación por puja distributiva, en realidad, muchos lo dicen para esquivar el bulto y no hacer frente al problema”, sostuvo.
En el otro extremo, Remes ubicó a los libertarios, “que quieren que el mercado asuma muchos roles, algo que no existe en la realidad”.
Ante esos extremos, se manifestó partidario de una postura “intermedia” sin por eso dejar de criticar las políticas aplicadas en los últimos años.
Analizar las causas de los problemasEn ese sentido, planteó que la inversión en promedio fue en los últimos años del 14% del PBI, cuando lo recomendado para impulsar el crecimiento es de no menos del 25%.
"Uno tiene que analizar la causalidad, por qué hay pobres, por qué hay inflación, por qué no se crece, porque en todas las campañas dicen que van a bajar la inflación y reducir la pobreza, pero no dicen cómo”, indicó.
Para Remes, “el problema principal” de esos problemas “es la baja tasa de ahorro, ya que sólo invertimos para cubrir la amortización de capital” y el segundo “la falta de financiamiento”, a los que deben sumarse que “hay poca mano de obra calificada y pocos dólares”.
Al respecto, señaló que los objetivos centrales de bajar la inflación, crecer y reducir la pobreza requieren de “objetivos derivados” para llevarlos a cabo.
Objetivos centrales y derivadosEn el caso de la inflación, esos objetivos derivados son el equilibrio fiscal y el control monetario, para el crecimiento se debe “aumentar el ahorro, el financiamiento y la mano de obra calificada” y para vencer la pobreza “aumentar la inversión para que genere empleo”.
"Hay etapas de distribución y otras de acumulación, me parece que ahora estamos en esta segunda etapa, necesitamos 25% de ahorro para poder crecer. En otras etapas distribuimos y nos quedamos sin nada”, señaló, al tiempo que cuestionó a quienes “critican al que hace el ajuste y nunca critican al que hizo el desajuste”.