Una familia necesitó $40.373,01 en enero para no ser pobre
La línea de indigencia se ubicó en $16.478,78
En enero, una familia tipo necesitó $40.373,01 para no ser considerada pobre. Así lo indicó la Canasta Básica Total (CBT), cifra que mide el INDEC y que registró un aumento del 3,6% respecto de diciembre. En tanto, la línea de indigencia se ubicó en $16.478,78 y mostró así un alza del 5,7%.
Las variación interanual, por otro lado, fue de 52,7% para la CBT y de 55,8% para la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que marca el umbral de la indigencia. Mientras que la última tiene en cuenta sólo los alimentos necesarios para la subsistencia de una familia tipo, la primera también incluye transporte e indumentaria entre otros elementos.
Durante enero el Indec informó que la inflación minorista ascendió al 2,3%, la menor desde julio de 2019, pero con una suba del 4,7% en los alimentos debido, entre otros factores, en la reposición del impuesto al valor agregado (IVA) para los alimentos.
En tanto, la rebaja en los precios de los medicamentos y otros adicionales en salarios a encargados de edificios, que se dieron en diciembre último, y no volvieron a darse en enero, gravitaron de manera favorable para lograr este índice de inflación, muy por debajo del 3,5% que estimaban las consultoras privadas.
El Gobierno decidió mantener sin cambio los precios del transporte y las tarifas de los servicios públicos como el gas y la electricidad, lo cual quedó reflejado en la diferencia de aumento entre la CBA y la CBT.
En enero, la canasta que determina el índice de pobreza aumentó $1.412,68 y en la correspondiente a la indigencia aumentó $894,64.
En la comparación interanual en enero, la CBT acumuló una suba de $13.930,08 y la CBA tuvo un crecimiento de $5.901,62.
La suba de la canasta alimentaria fue la mayor desde noviembre pasado cuanto los costos acumularon un alza del 6,3%.
En el caso de la variación interanual, la canasta básica total (CBT) tuvo un aumento del 52,7% y la Canasta Básica Alimentaria acumuló una suba del 55,8%.
En enero, el rubro Alimentos y Bebidas que mide el organismo público tuvo un incremento del 4,7%, más del doble de lo que tuvo el índice general del 2,3%.
La canasta básica alimentaria (CBA) se ha determinado tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades.
La última medición, correspondiente al primer semestre del 2019, estimó que el 35,4% de los habitantes eran pobres, por encima del 27,3% de igual períoodo del 2018, mientras que el nivel de indigencia se ubicó en el 7,7%, por encima del 4,9% anterior.
El 2019 cerró con una línea de pobreza en $38.900 y de indigencia en $15.584.