Contribuyentes fiscales con corazón de acero
Millonarios y economistas quieren que los robots paguen impuestos. Cómo podría funcionar
Las perspectivas de una presencia cada vez más notoria de los robots en el mercado laboral, junto a otras tecnologías de automatización de procesos, están generando alboroto. Esta fuerza de trabajo no humana implicará un reacomodamiento aún difícil de entender por completo. Junto al peligro de la pérdida de puestos, tema del que más se habla, otros aspectos empezaron a levantar polvareda.
Una nota publicada por la BBC señala que ya se alzan voces de millonarios y economistas pidiendo que los robots paguen impuestos.
"Si los ciudadanos no tienen trabajo, no pagan impuestos, mientras en muchos países occidentales gozan de pensiones por desempleo. Esto supone una doble carga para los estados, sobre todo porque gran parte de los ingresos de estos provienen de los impuestos a la renta individual. Ante esto, para compensar la pérdida de ingresos del impuesto a la renta, muchos están pidiendo un impuesto a los robots", analiza el informe.
Quienes quedan sin trabajo por los robots reciben pensión y no pagan impuestos
Algunos nombres famosos surgen entre quienes reclaman el gravamen a estos amigos cibernéticos. Nada menos que Bill Gates fue uno de los primeros en sugerir la idea. Hace dos años, el multimillonario, filántropo y cofundador de Microsoft, señaló a la página web Quatz: "Ciertamente, habrá impuestos relacionados con la automatización. Ahora, por ejemplo, si un trabajador humano produce, digamos, US$50.000 en una fábrica, esa cantidad está gravada, hay que pagar el impuesto de la seguridad social, todas esas cosas. Si un robot entra para hacer lo mismo, uno tendría que pensar en cobrarle impuestos similares al robot".
Siempre en la cresta de la ola, y más de una vez en el ojo de la tormenta, Elon Musk también se pronunció a favor de la propuesta, según la BBC. Argumenta que puede usarse el dinero para ofrecer atención médica y educación, o un ingreso básico para todos.
Primeras experiencias
A la vanguardia en tecnología, en 2017 Corea del Sur se convirtió en el primer país en reducir la renta exonerada de impuestos a la automatización para ayudar a frenar el ritmo al que la tecnología estaba incursionando en el mercado laboral.
En la Unión Europea, el Parlamento Europeo descartó una propuesta para introducir un impuesto a los robots y más bien optó por legislar para regular el aumento de estas máquinas.En EE.UU., el precandidato presidencial demócrata Andrew Yang quiere cobrar un impuesto a la automatización para financiar el ingreso básico universal.
Algunos juristas sugieren que sería mejor no gravar físicamente a los robots, sino que se establezca un impuesto a la automatización. En ese sentido, las empresas que generan pocos empleos serían las que deberían estar sujetas al gravamen. Otros especialistas rechazan la idea porque, según asegura, desalienta la innovación o terminará perjudicando a las pymes mientras que las grandes lograrán evadir el impuesto. Mientras algunos alegan que las naciones con tasas de robótica más altas tienen cifras bajas de desempleo y que robotización y prosperidad van de la mano, para otros la tecnología traerá mayor acumulación de riqueza para unos pocos.
Musk sugiere que se use el dinero para pagar medicina y educación o un ingreso básico para todos
Una proyección de la consultora PwC de 2018 sugiere que en Reino Unido, las pérdidas de empleos debido a la automatización se compensarán con la creación de nuevos puestos de trabajo.
Todavía no hay consenso sobre estos impuestos, pero lo cierto es que cada vez se habla más de esta posibilidad para hacer frente a un mundo con nuevo escenario.