Un tour por la única fábrica de armas del país

Bersa exporta a 36 países EE.UU. es su principal comprador mundial

gmoreno

Por primera vez, Bersa, la única fábrica de armas de la Argentina permitió recorrer sus instalaciones. Creada por tres inmigrantes, comenzó en lo que era un gallinero de Ramos Mejia, pleno conurbano bonaerense, ahora ocupa dos plantas, casi una fortaleza con máximas medidas de seguridad. Este año fabricarán 90.000 armas, de las cuales el 60% se exporta a 36 países.

Sus fundadores fueron los italianos Benso Bonadimani, Sabino Caselli y Ercole Montini (él único que había trabajado en la fábrica de armas Beretta). Abrieron su taller y un día soñaron con producir armas, formaron el nombre Bersa con sus apellidos y comenzaron de a poco. La planta trabaja en dos turnos, al 80% de su capacidad de producción y con 110 obreros. Con casi 80 años, el coqueto Bonadimani, recuerda: "Cuando terminamos la primera arma me prestaron una Siambretta, la puse en un bolsito y salí por Rivadavia a buscar a quien vendersela. Vi una armería, entré y lo convencí".

El 60% se vende al exterior, un 24% a las fuerzas de seguridad locales y un 6% a civiles

Este año cerrarán el año con una facturación de $345 millones con 90.000 armas producidas, superando el 2017, año en el que facturaron $274 millones y tuvieron una producción de 64.787 armas. La planta mezcla máquinas con casi 50 años con tecnología de última generación, el año pasado invirtieron $18 millones en la compra de varias máquinas robótizadas.

Fabrican tres líneas de productos TPR, BP y Thunder, la más vendida en toda la historia de la empresa es la Thunder 380. Depende el modelo, un arma tiene entre 45 y 60 piezas. El 70% de los componentes de un arma Bersa es de fabricación nacional, el resto se importa. Empuñadura, corredera y canón se diseñan y construyen en la planta de Ramos, para el resto tienen proveedores externos.

Hace 60 años cuando comenzaron hacer una pistola demoraba seis horas, hoy tan sólo 28 minutos. Los precios van desde los $10.000 un arma calibre 22 hasta $24.000 una 9 milímetros para tiro deportivo y tienen garantía de por vida. "En promedio del total producido, 24.000 armas se venden a fuerzas de seguridad nacionales y 6.000 se venden a civiles. Brasil y Estados Unidos tienen leyes que obligan a sus fuerzas a usar armas nacionales. En Argentina no, debemos participar en licitaciones con empresas internacionales, este año ganamos todas", cuenta Luis Stella, el presidente de Bersa.

Estados Unidos es el mayor comprador de Bersa, a pedido, les venden armas de color rosa, violeta, verde y dorada. En Argentina, ofrecen el servicio de customización a través de terceros. Todo está pensado.

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