El nicho de cine clásico y de festivales entra de lleno al negocio de las plataformas on demand
Studiocanal y Kino Lorber se lanzan a ese mercado poco representado
Uno de los grandes problemas de las plataformas de video on demand consiste en que gran parte de sus catálogos corresponde a novedades -sean exclusivas o producciones propias, o películas de Hollywood recientes- y a filmes que han tenido mucho público en la exhibición mainstream. Dicho de otro modo, el cine clásico o aquello que tiene más de veinte años es difícil de encontrar, especialmente si no viene de los Estados Unidos. Ese nicho es valioso -y puede ser muy lucrativo- aunque solo algunas plataformas lo aprovechan. Sucede también algo más: las empresas menos poderosas necesitan incrementar sus catálogos para presentar siempre una oferta variada en un momento en el que la mayoría de lo más "famoso" está coptado por los grandes estudios. Hay dos noticias en este campo que podrían modificar en parte el mapa: Kino Lorber, productora especializada en la distribución de clásicos, lanzará su propia plataforma en Europa y los Estados Unidos en los próximos meses, con la intención de alcanzar más temprano que tarde otros territorios. La otra noticia es que la poderosa Studiocanal, empresa francesa y productora cinematográfica que también tiene fuertes intereses en el campo del on demand, cerró un acuerdo con Hammer Films por su catálogo de películas de terror, clásicos desde los años cincuenta.
La mayoría de los grandes players deja de lado el cine de festivales o los clásicos
Lo de Hammer es interesante. Ya había tenido un acuerdo con Studiocanal para restaurar clásicos como Drácula o La Momia (versiones en color, modernas y sexys de los viejos mitos), y ahora se dispone a tenerlos en plataformas. En el caso de Kino Lorber, se especializa no solo en películas de catálogo sino en material que circula por los grandes festivales y que no están editados en digital (además). Según Variety, la plataforma tendrá alrededor de 500 novedades anuales, con un paquete inicial de alrededor de mil títulos.
Estos acuerdos también implican ciertas exclusividades para el cine de catálogo
La contracara: estas plataformas también buscarán exclusividad para tales contenidos. Lo que implica que se sumarán al creciente parque de sistemas directos al consumidor que comenzarán a competir con fuerza en casi todo el mundo desde el año que viene. Studiocanal tendrá las películas de Hammer disponibles en Europa, Asia y Oceanía; Kino saldrá en Europa y, probablemente a la par, en los Estados Unidos, más tarde o más temprano, llegarán a otros territorios como el de América Latina. La viabilidad de estas plataformas estará relacionada por un lado con su costo para el consumidor y, por otro, por el potencial atractivo para las diferentes audiencias. Es una apuesta difícil pero, ante lo restringido y repetido de los actuales catálogos, inteligente. El nicho también es negocio.