Las lecciones de San Sebastián sobre la producción on demand

Netflix y Amazon abren productoras en Europa

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Más allá de los premios que se entregaron en San Sebastián, lo más importante del Festival pasó por otro lado: por el negocio audiovisual, específicamente. Sobre todo, en el campo de los SVOD. La muestra sirvió para que Netflix diera por inaugurada su estudio de producción en España, el primero de la firma en Europa, y será seguido en ese campo por Amazon Prime (y también el sistema premium de YouTube). Lo importante de estas novedades es que estas firmas de SVOD quieren convertirse en parte del sistema de producción tanto en Europa como en América Latina, ser algo más que firmas de base estadounidense que lleva productos a todo el mundo mediante tecnología digital. Netflix además está haciendo campaña por su película Roma, largo del mexicano Alfonso Cuarón de la cual ya se habla como favorita a los Oscar (la producción es estadounidense aunque se haya realizado en México). Sería histórico.

Ahora bien: ¿por qué la búsqueda de producción local? Desde siempre Hollywood supo que, sin cine o audiovisual local, los públicos no van al extranjero. El contenido local empuja al extranjero: las plazas más importantes de cine en el mundo, los países que más producen, son también los más rentables para las multinacionales. Pero además los costos de producción son mucho menores fuera de los Estados Unidos -incluso en Europa, donde las regulaciones son bastante severas por las excepciones culturales, como sucede en Francia-, especialmente en cuanto a salarios técnicos y de talentos. Lo interesante es que los SVOD penetran en mercado del cine y sus modos, y quieren generar además su propio -y global- star system. Los festivales ya son plataforma de lanzamiento para ello.

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