Taylor Swift reinventa las reglas del marketing y rompe la taquilla
Con tres días en cartel, su filme recaudó USD46 millones
Hollywood debería aprender de Taylor Swift. En tres días (los únicos tres días en los que estuvo en salas), The Official Release Party of a Showgirl, un filme que acompaña el lanzamiento de su décimo segundo álbum de estudio The Life of a Showgirl, recaudó USD46 millones en todo el mundo, son USD33 millones solo en EE.UU., donde se quedó con el primer puesto de la taquilla.
"Aprender" porque nadie conocía la existencia de la película hasta hace pocas semanas, porque Swift arregló personalmente con los cines (no pasó por un estudio ni por una distribuidora, lo que le deja un enorme margen de ganancias) y reventó los cines en un buen momento para ella: cuando no despegó la "temporada Oscar" y hay pocos blockbusters a la vista (la mayoría, más cerca de fin de año).
La estrategia de distribución es la misma que la de su anterior filme, Taylor Swift: The Eras Tour, un registro en vivo de su última gira que en todo el mundo embolsó USD123 millones (es el recital filmado más exitoso de la historia).
Es evidente que gran parte del fenómeno que implica Swift consiste en cómo y de qué manera gestiona sus lanzamientos y las noticias alrededor de su figura. La novedad, además, es que se trata de la primera artista pop con control empresario absoluto (y saber usarlo, dicho sea de paso).
Por las dudas: la película (difícil llamarla así) es un conjunto de clips de canciones, algunos textos en pantalla y detrás de escena de la grabación tanto del álbum como del video promocional The fate of Ophelia, que ayer fue distrbuido online. Dicho de otro modo, Taylor Swift ganó mucho dinero al vender su propia publicidad. Nos sacamos el sombrero ante ella.