Una anécdota algo trivial y breve estirada a puro gag visual ocasionalmente efectivo

Crítica de El Grinch

BAE Negocios

El Grinch es un cuento navideño, obra del autor infantil Theodor Geisel, más conocido como Dr. Seuss. Tuvo un par de adaptaciones a la pantalla, y tiene un problema: no es un gran cuento. La historia de un ser resentido que decide robar la Navidad y finalmente descubre el espíritu de la fiesta y se convierte es en realidad trivial; lo que importa es cómo se cuente.

Los artistas de Illumination (franceses, en realidad, inventores de los Minions) realizaron esta nueva versión en animación digital que llena los baches del breve cuento con gags visuales que suelen funcionar bien en la vieja tradición del cartoon clásico. Pero incluso si el entretenimiento es válido y no carece de cierta belleza, hay algo que sigue molestando: la anécdota se estira más allá de lo conveniente (ya la clásica adaptación de Chuck Jones para TV adolecía de lo mismo, y duraba 20). Solo pasable.

 

 

Título Original: The Grinch, EE.UU., 2018. Duración: 90’. Dirección: Yarrow Cheney, Scott Mosier. Voces originales: Benedict Cumberbatch, Rashida Jones, Pharrell Williams, Angela Landsbury. Calificación: Apta para todo público.

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