Audiencia de cine

La Guerra de las Galaxias cumplió con la tarea de sumar (algo) a las taquillas

Buena, pero no espectacular, recaudación para la serie

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Los números del pasado fin de semana pueden verse de dos maneras. Por un lado, celebrar que, tanque mediante, fueron más o menos decentes. Era obvio que Star Wars-Episodio IX: El ascenso de Skywalker iba a funcionar bien y acparar la primera posición en las recaudaciones, lo que permite una taquilla más "normal" dentro de lo que es la baja estacional del último mes del año. Pero también se puede lamentar que la película no llegara a 300.000 espectadores en el debut, lo que augura que, al final de su carrera en salas, el filme no superará por mucho el millón de entradas vendidas. Más o menos la media de La Guerra de las Galaxias, descontando la original de 1977 y el Episodio I, aunque en este caso no por demasiado. ¿Razones? Hay varias antes que la crisis económica, porque ha sucedido lo mismo con casi todos los filmes de la serie. Los que se estrenan en diciembre ganan "menos", porque el dinero para el ocio deriva hacia los regalos de año nuevo, por ejemplo. Pero es una razón débil: la más importante es que Star Wars se convirtió en un fenómeno básicamente estadounidense. Lo muestran las cifras: en todos los últimos "episodios", la recaudación local fue superior a la general en términos proporcionales. El Episodio VII es la película más vista de la historia en los EE.UU., pero globalmente está a mitad de tabla, después de Endgame, Avatar y Titanic, por ejemplo. La presencia de marca y el merchandising constante en aquel país hacen que sea algo vigente y que cada nueva película -al menos de la "serie principal"- encuentre espectadores ávidos. En el resto del mundo eso no sucede. Y aquí, mucho menos.

El resto de la tabla muestra que solo esa película ha despertado interés: a pesar de ser varios los estrenos en salas, solo Star Wars entró entre las películas más vistas. El resto, como se ve, son filmes que tienen bastante recorrido. Allí siguen Guasón y Maléfica, aunque ya lejos de su mejor momento. De todos modos, lograron números sustanciales para sostener la taquilla en estos últimos meses, lo que -considerando la rapidez con la que se termina la ventana de exhibición en salas- es más que meritorio.

La Guerra de las Galaxias cumplió con la tarea de sumar (algo) a las taquillas

Ahora bien: hay otra curiosidad que no se ve en el top ten, porque en términos absolutos la película quedó en décimo cuarto lugar. Pero La dolce vita, reestreno en copia digital y restaurada del clásico de Federico Fellini, en solo seis salas -y con pocas funciones- logró un promedio por pantalla de 432 entradas. La única película que supera ese promedio es, claro, Star Wars, que se acercó a los seiscientos. Esto prueba que hay un público capaz de rever clásicos en el cine como corresponde, si tienen la difusión que corresponde y una difusión correcta. Hay mucho para hacer en ese nicho, que podría ser un excelente negocio en el futuro, como lo es hoy el del uso de las salas para exhibir contenido no tradicional (o "no cinematográfico", seamos claros) como óperas, recitalles, ballets o eventos deportivos. El cine clásico restaurado tiene grandes chances de funcionar como otro atractor. Claro que para eso es necesario que las salas morigeren su dependencia del "tanque" que, aunque venda muchos snacks, no siempre funciona respecto de la inversión que requieren. Ahora vienen semanas flojas por las fiestas. Se verá cómo termina 2019.

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