Priscilla, la nueva película de Sofia Coppola, expone una vez más la brecha de género en la industria
La directora de Perdidos en Tokio tuvo que atravesar varios conflictos con productores para poder llevar a la pantalla grande la historia de Priscilla y Elvis Presley
Priscilla, la nueva película de Sofia Coppola, llega este jueves a los cines de Argentina. Después de On The Rocks, su última apuesta protagonizada por Bill Murray, la hija del director de El Padrino vuelve con la historia de Priscilla Presley, la esposa del difunto Rey del Rock. Sin embargo, los obstáculos a la hora de recaudar fondos para la producción revelan las dificultades que, al día de hoy, las mujeres siguen teniendo en la industria.
El gran crecimiento del feminismo y el Me Too, cuyo movimiento se encargó de desmantelar los abusos en Hollywood, como así fue el caso del productor Harvey Weinstein, lograron avances respecto a la brecha de género, aunque no parecen haber sido suficientes. Ni siquiera para una realizadora consagrada, que creció al lado de Francis Ford Coppola, y convivió en la escena desde que nació.
Sofia Coppola, por su parte, comenzó su carrera como directora a sus 29 años cuando estrenó su película Las vírgenes suicidas. Luego, le siguieron Perdidos en Tokio, Maria Antoinette, Somewhere, The Beguiled y The Bling Ring. Ahora, a sus 52 años, la cineasta volvió al género del biopic y estrenó Priscilla, que este jueves se podrá ver en los cines argentinos y proximamente en la plataforma de streaming Mubi.
Basada en las memorias de Priscilla Presley que publicó en el libro Elvis & Me, el film cuenta la historia de una mujer que vivió un romance con el cantante estadounidense, pero también que tuvo que soportar la vida llena de rock, excesos y fama que tuvo el artista.
"Estaba muy interesada en la historia de Priscilla, su perspectiva y en cómo fue crecer como adolescente en Graceland. Ella pasó por todas estas etapas de juventud en un mundo muy amplificado, algo similar a María Antonieta", afirmó Coppola. En 2005, estrenó la biopic de la reina francesa protagonizada por Kirsten Dunst, una película en la que se basó bastante a la hora de hacer el guion de Priscilla.
Aun así, al momento de buscar fondos de financiación para poder hacer la película, que en esta ocasión es protagonizada por Cailee Spaeny y Jacob Elordi, la directora enfrentó varios obstáculos que, al parecer, ni una de las figuras femeninas más consagradas de la industria puede escaparle.
Los conflictos que tuvo Sofia Coppola para conseguir dinero para hacer PriscillaEn una entrevista con la BBC, la cineasta reveló que el presupuesto para hacer Priscilla constó de 20 millones de dólares, una cifra que es bastante baja en comparación a otras películas que se estrenaron este año. Oppenheimer, de Christopher Nolan; y Barbie, de Greta Gerwig, en comparación, necesitaron alrededor de 100 millones de dólares para poder realizarse.
Además, no es mínimo compararlo con la biopic de Elvis que hizo Baz Lurhmann el año pasado. Protagonizada por Austin Butler, y con varias nominaciones al Oscar, la película sobre el mismo universo tuvo un presupuesto de 85 millones de dólares, más del doble que la cifra que obtuvo Sofia.
En ese contexto, la directora apuntó a la diferencia que hay en ese aspecto en relación con las producciones dirigidas por hombres. "Veo a todos esos hombres que ganan cientos de millones de dólares y yo lucho por una mínima parte", afirma. "Creo que es algo que queda de la forma en que es la cultura de ese negocio. Es frustrante, pero siempre estoy luchando por conseguirlo, y estoy feliz de poder hacer mis películas de forma independiente y encontrar gente que crea en ellas", agregó.
Esto ya lo había ahondado en otra entrevista a The Wall Street, en la que Coppola reveló que, en su momento, hasta había considerado organizar un partido de pickleball con Jacob Elordi, que en la película interpreta a Elvis, para poder conseguir fondos.
"Nuestro presupuesto era siempre escaso, de bajo presupuesto, y yo decía: 'Me pregunto si podría sortear un partido de pickleball con Jacob para recaudar dinero y conseguir un día más de rodaje'. No lo hicimos, pero él era un buen deportista. Me dio el gusto, a pesar de que no es un entusiasta", recordó.
Sin embargo, a pesar de los obstáculos a la hora de realizar la película, la directora no se arrepiente de eso. Si bien estar respaldado por grandes estudios de Hollywood, como lo son Warner, Paramount o Universal, es muy importante, las exigencias y opiniones de los ejecutivos pesan mucho a la hora de las decisiones creativas.
"Es un reto y una libertad hacer cosas pequeñas, porque si tienes un gran presupuesto, recibes muchas opiniones de los ejecutivos de los estudios, y yo nunca podría hacer una película así", reconoció. "Así que tengo esa libertad, y luego hay que ser muy astuto, y fue muy duro, pero tuve el mejor equipo", destacó.