Taylor Swift consigue un novedoso contrato con Universal Music Group
Pago a artistas por venta de acciones de Spotify
La cantante estadounidense Taylor Swift firmó un nuevo acuerdo con la empresa discográfica, UMG, que vuelve más directa la relación entre la firma y la artista. Hasta el 10 de noviembre tenía contrato con Big Machine Music, aunque se distribuían a través de una subsidiaria de UMG, Republic Records. Los últimos cuatro discos de Swift superaro en su primer semana de distribución el millón de placas vendidas y es, por mucho, una de las marcas más importantes de la música de hoy. Pero lo más importante del nuevo contrato -cuyas especificaciones y montos aún no se han dado a conocer- consiste en una cláusula referida a la relación entre UMG y Spotify, o, de manera más amplia, de las firmas discográficas en relación con la distribución digital, un punto crucial en las relaciones entre los artistas y el complejo empresarial del sector.
En el acuerdo, Swift logró que UMG comparta el pago a los artistas por su participación a Spotify y que tal desembolso no sea considerado como a cuenta de futuras regalías, lo que generaba una situación de inequidad clara. Algo que además ya había hecho Sony Music. En el comunicado que emitió la artista con respecto al nuevo acuerdo con UMG (que se descuenta récord, por otra parte) dice que "había una condición que era para mí mucho más crucial que el resto; como parte de mi nuevo contrato, pedí que cualquier venta de las acciones que UMG posee de Spotify redunden en un pago a los artistas que no sea considerado como adelanto por regalías".
El nuevo acuerdo, de todos modos, deja en manos de Big Machine los masters de los discos anteriores de Swift. Obtenerlos era una de las condiciones de Swift para permanecer en Big Machine, pero no hubo acuerdo al respecto.