Cortázar, modelo para armar: actividades para homenajear al escritor
A 40 años de la muerte de la muerte del autor de "Bestiario", ciclos de cine, música y charlas celebran su memoria. Para los más movedizos, propuestas para recorrer rincones de la ciudad que retienen su recuerdo.
Nuestros pasos por Buenos Aires se funden con los pasos que alguna vez daba Julio Cortázar por estas calles. De la efervescente Florida a los ecos de las peleas en el Luna Park, pasando por los cafés notables donde escribió parte de su bibliografía, son muchos los escenarios que frecuentó y tal vez donde encontró inspiración. Su obra está regada de referencias urbanas.
Esta semana se cumplieron 40 años de su muerte y Buenos Aires lo celebra con actividades que incluyen cine, música y encuentros literarios. Un homenaje que promete prolongarse por varios meses más con próximos recorridos (aún no está el detalle) que tienen como protagonista al autor de "Bestiario" y "Rayuela". El trayecto de sus días en la ciudad abarca, por ejemplo, desde el Casco Histórico a su barrio de Agronomía o la Galería Güemes. También están previstos distintos eventos en las bibliotecas y espacios culturales de la ciudad, como lecturas, muestras y la digitalización de todas las primeras ediciones de sus libros.
A continuación, un compilado de ocho actividades y visitas para sintonizar con la biografía y la obra del escritor:
- Es una oportunidad para ver en pantalla grande algunas de las películas ligadas a su obra. Hasta el domingo 18 de febrero se realizará en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), dependiente del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, el ciclo de cine "Cortázar, imágenes de muchos mundos", que revisita el imaginario del escritor argentino. La propuesta se suma a la programación que habrá en la Ciudad para celebrar el "Año Cortázar". Las funciones serán a las 19 en el cine ubicado en el primer piso del centro cultural, con entrada libre y gratuita hasta agotar la capacidad de la sala. Pueden reservarse anticipadas en EntradasBA. Este vernes 16 será el turno de La cifra impar (1962), dirigida nada más y nada menos que por Manuel Antín, uno de los representantes de la "Generación del 60", agrupación de cineastas locales influenciada por la Nouvelle Vague y que renovó el cine argentino, además de creador de la Fundación Universidad del Cine (FUC). Es la primera adaptación a la pantalla grande de un cuento de Cortázar ("Cartas de mamá", de Las armas secretas, volumen publicado en 1959). La historia de un matrimonio argentino en París, unido por la culpa y una muerte, se transforma en un verdadero relato de fantasmas donde lo cotidiano y lo extraordinario se funden en algo totalmente perturbador. El film, innovador en el uso del tiempo y el sonido, es fiel al espíritu del escritor. Fue distinguido como Mejor Ópera Prima en el Festival de Venecia (1962). El Sábado 17, se proyecta Circe (1964), de Manuel Antín. Para su segunda adaptación de un relato de Cortázar, el cineasta contó con la colaboración en el guion del propio escritor. En tanto, el domingo se proyecta una película sorpresa. Un relato cinematográfico inspirado en una de sus obras, interpretada desde la poética de un gran cineasta italiano.
- Una lectura colectiva y charla tendrán lugar la próxima semana. En el Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530) se realizará el viernes 23 a las 18 un encuentro literario gratuito y dirigido al público en general donde se compartirán fragmentos de "Historias de cronopios y de famas".
- La música tocó su espíritu: era todo un melómano. En particular el jazz está muy ligado a sus escritos. Por ejemplo, el personaje de Johnny Carter, en "El perseguidor", en Las armas secretas, estuvo inspirado en el saxofonista Charlie Parker, y su don para el ritmo y la improvisación. Como parte de este 2024 de homenajes, el Festival de Jazz de este año, que se llevará a cabo en el mes de noviembre, estará dedicado a él y tendrá un día con música netamente vinculada a su obra.
- Dos figuras. En distintos puntos de la ciudad están instaladas imágenes y esculturas de Julio Cortázar. Visitarlas puede ser una forma de celebrar estos días al autor. Una de ellas, la más reciente, se encuentra a la entrada de la Biblioteca Nacional. Fue colocada al cumplirse el centenario de su nacimiento. "Está acompañada del texto esculpido del cap. 71 de Rayuela: "Nada está perdido si tenemos el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo...". La plaza detrás de la Biblioteca lleva por nombre Plaza del Lector Rayuela. La otra figura, está emplazada en uno de los bares que solía frecuentar el escritor, London City. Una placa recuerda que allí escribió "Los premios". Este icónico bar le rinde tributo al autor mediante una muestra permanente de fotos, libros y otros objetos.
- Su plaza y su juego. Varios son los barrios con la marca de sus días, Villa del Parque, Agronomía, el centro. Palermo entra también en la intersección de su historia, su obra y la ciudad. Precisamente, en el corazón del barrio, está la Plaza Cortázar (Serrano), en la que el escritor ambientó varios de sus cuentos, como el de "Simulacros". Una curiosidad es que cuenta con un juego de rayuela que conmemora la obra homónima del gran escritor.
- El Boxeo: Una vuelta a la manzana por el Luna Park, el magnífico estadio cubierto de la ciudad y escenario elegido para las más importantes peleas de boxeo, es también una forma de homenajearlo. Cortázar era un fanático del boxeo y hasta llegó a ser comentarista radial. Pasó largas horas como espectador de las peleas en el Luna Park en los años 40. De esa fascinación por los guantes surgió, por ejemplo, su cuento "Torito" (Final del Juego) que empieza: "Qué le vas a hacer, ñato, cuando estás abajo todos te fajan. Todos, che, hasta el más maula. Te sacuden contra las sogas, te encajan la biaba".
- El colegio: Para adentrarse en su etapa de estudios, tras la primaria en Bandfield, cursó en la Escuela Normal Superior Mariano Acosta (Urquiza 277), del barrio de Balvanera. Allí realizó sus estudios de maestro normal y de profesor en Letras. También la antigua sede de la Facultad de Filosofía y Letras (Viamonte 340) podría ser otra de las paradas de la etapa de alumno de Cortázar porque cursó el primer año hasta que decidió abandonar para empezar a trabajar como docente en Bolívar y Chivilcoy.
- Las Galerías: Como la Vivianne en Paris, la Galería Güemes en la calle Florida fue fuente de inspiración para sus textos. Esta hermosa construcción de estilo Art Nouveau bien vale una visita y el ascenso a su mirador es imperdible. Cada tanto se realizan recorridos guiados. Cortázar hace su descripción de la Güemes antigua en el cuento "El otro cielo", de Todos los fuegos el fuego: "Hacia el año veintiocho, el Pasaje Güemes era la caverna del tesoro en que deliciosamente se mezclaban la entrevisión del pecado y las pastillas de menta, donde se voceaban las ediciones vespertinas con crímenes a toda página y ardían las luces de la sala del subsuelo donde pasaban inalcanzables películas realistas".