Condenan a Nalvany y se dispara otra polémica internacional con Rusia

Putin y el Kremlin afirman que el dirigente tiene vínculos con servicios secretos extranjeros 

BAE Negocios

Un tribunal ruso dejó firme la condena que estaba en suspenso del líder opositor ruso Alexey Navalny y ordenó que quedé en prisión por los próximos dos años y ocho meses, una decisión que desató nuevas convocatorias de protestas en las calles, cientos de nuevas detenciones y el repudio de Estados Unidos y la Unión Europea, acusados por el Kremlin de "injerencia" en los asuntos internos del país.

En medio de un clima de creciente tensión alimentada por dos semanas de masivas protestas y detenciones en Rusia y fuertes cruces entre Moscú y las principales potencias occidentales, Navalny compareció ante un tribunal de Moscú que decidió rescindir el beneficio de una condena en suspenso (dictada en un caso de fraude contra empresas) por el hecho de haber viajado a Alemania, en violación del régimen de detención domiciliaria, para recuperarse de un caso grave de envenenamiento.

La jueza Natalia Repnikova falló que el opositor ruso quedará en prisión durante dos años y ocho meses, es decir, 10 meses menos que su sentencia original, ya que ese período ya lo cumplió con una detención domiciliaria previa.

La decisión judicial provocó una reacción inmediata tanto del círculo íntimo de Nalvany como de sus aliados internacionales. "Reiteramos nuestro llamado al Gobierno ruso para liberar inmediatamente y sin condiciones al señor Navalny, al igual que los otros cientos de ciudadanos rusos injustamente detenidos en las últimas semanas por ejercer sus derechos, incluyendo los derechos a la libre expresión y la manifestación pacífica", exigió el secretario de estado norteamericano Antony Blinken en un comunicado, citado por la agencia de noticias AFP.

"Incluso, mientras trabajamos con Rusia para promover los intereses de Estados Unidos, nos coordinaremos estrechamente con nuestros aliados y socios para responsabilizar a Rusia por no defender los derechos de sus ciudadanos", agregó en referencia al acuerdo entre el presidente Joe Biden y su par ruso para extender el nuevo tratado de energía nuclear START.

Desde la Unión Europea, el jefe de la diplomacia del bloque, Josep Borrell, quien tiene previsto viajar a Moscú el próximo viernes, se sumó a la condena estadounidense y pidió la liberación inmediata del opositor.

La respuesta de Rusia no se hizo esperar y el Kremlin volvió a acusar a ambas potencias occidentales de "injerencia" en sus asuntos internos. Dentro del país, en tanto, la reacción de los aliados opositores de Nalvany también se conoció de inmediato.

Fuera del tribunal y junto a los dos abogados de su esposo, la mujer del líder opositor, Yulia, prometió que apelarán la decisión ante la Corte Europea de Derechos Humanos.

"Ya vieron lo que pasó acá. Fue un horror, como siempre", aseguró uno de los abogados, Olga Mikhailova, para defender esa decisión.

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