Donald Trump relativiza la violencia doméstica contra las mujeres y la llama un "crimen menor"
En un acto en Washington, el presidente Donald Trump calificó los episodios de violencia doméstica como “mucho menores” y desató una ola de críticas de organizaciones y especialistas.
Durante un discurso en el Museo de la Biblia de Washington, el presidente de EEUU, Donald Trump, minimizó la violencia doméstica al considerarla un delito de menor importancia. “Si un hombre tiene una pequeña pelea con la esposa, dicen que esto fue un crimen, ¿ven? Así ahora no puedo decir que el crimen bajó 100%”, afirmó.
Trump aseguró que las “cosas que pasan en la casa” inflan las estadísticas de criminalidad en la capital estadounidense, lo que según él impide mostrar resultados plenos de la intervención federal. “Y cosas mucho menores, cosas que ocurren en el hogar, las llaman crimen”, sostuvo.
El mandatario insistió en que Washington se transformó en una “ciudad zona segura” gracias al despliegue de la Guardia Nacional y las fuerzas federales. Sin embargo, sus cifras no coincidieron con los datos oficiales: mientras él habló de una baja del 87%, la Policía Metropolitana informó que la caída interanual de los delitos violentos rondaba el 27%. La alcaldesa Muriel Bowser había indicado días antes que el 87% correspondía a la reducción de robos de autos durante los primeros veinte días del operativo federal.
Las declaraciones de Trump generaron una inmediata reacción de organizaciones que trabajan con víctimas de violencia doméstica. Dawn Dalton, directora de la DC Coalition Against Domestic Violence, cuestionó: “La frecuencia y el daño de la violencia doméstica no recibe suficiente atención, y comentarios como los del presidente refuerzan esa realidad”.
En la misma línea, Ana Natalia Otero, responsable de la ONG DC Safe, que acompaña a mujeres en situación de violencia, advirtió: “Estos incidentes son mucho más que una discusión en casa. Cada año tratamos unas 2.000 causas, muchas de ellas extremadamente violentas”.
Académicos también manifestaron rechazo. Cynthia Miller-Idriss, profesora en American University y autora de Man Up: The New Misogyny and the Rise of Violent Extremism (título en español no oficial: "Sé hombre: la nueva misoginia y el auge del extremismo violento"), afirmó: “Su misoginia y visión de las mujeres como inferiores, de los hombres con derecho a ejercer poder y violencia, es incesante. Pretender que reclasifiquemos formas horribles de violencia interpersonal como un simple ‘pequeño altercado’ nos retrocede a la Edad Media”.
Ante la controversia, la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, intentó aclarar que Trump “no estaba hablando ni minimizando la violencia doméstica”. Dijo además que la orden ejecutiva presidencial contra el crimen en Washington incluía medidas específicas sobre ese delito.
No es la primera vez que Trump evita condenar la violencia de género. En 2018, cuando su secretario de Gabinete Rob Porter renunció tras ser acusado de maltrato por sus exesposas, el entonces mandatario declaró que Porter estaba pasando por un “momento difícil” y lo despidió con buenos deseos, sin referirse a las denuncias.
Las palabras de Trump en Washington provocaron aplausos y risas de parte del auditorio, según reportaron periodistas presentes. Afuera, el efecto fue el contrario: reforzaron las críticas sobre su manera de abordar la violencia contra las mujeres.