El sector turístico cayó un 75% en España por la pandemia
Los ingresos perdidos en 2020 ascienden a casi 100.000 millones de euros
El año 2020 concluye con una caída del 75% en el sector turístico de España y una afluencia que apenas llegará a los 20 millones de turistas, un registro más propio de finales de la década de los 60.
Las cifras contrastan con las registradas en 2019, cuando unos 83,5 millones de turistas visitaron el país, efectuando un gasto durante su estancia de casi 92.000 millones de euros. En el ejercicio de 2020 ascenderá a algo menos de 20.000 millones, según publica el sitio web Sputnik.
La recuperación del sector se presenta muy difícil, por cuanto la movilidad entre países sigue siendo limitada. Por si fuera poco, la nueva cepa del virus SARS-CoV-2 detectada en Reino Unido añade nuevas restricciones. Los últimos datos disponibles (hasta octubre) cifran en 17,8 millones de viajeros llegados a España, el equivalente a los que lo hicieron en 1967. A nivel mundial la situación es similar. La Organización Mundial del Turismo (OMT) estima entre un 70% y un 75% el descenso global de las llegadas internacionales en 2020. Esto supone un retroceso a los números registrados en 1990 y una pérdida aproximada de 1,1 billones de dólares en ingresos.
El encogimiento del sector turístico en España se plasmará también en su representación en el PIB. Si en 2019 representaba el 12,4% de la economía nacional, en 2020 apenas superará el 4%. La temporada veraniega no justificó las esperanzas depositadas en torno a su recuperación.
Se calcula que los ingresos perdidos en 2020 en España ascienden a casi 100.000 millones de euros, provocando casi el 60% de la caída total del PIB nacional, según estimaciones de Exceltur, el principal lobby turístico del país, cuyo presidente Gabriel Escarrer contabiliza "más de 700.000 puestos de trabajo en peligro".
Desde esta organización reclaman un mayor apoyo a la industria, tanto a corto plazo como a medio y largo, que Exceltur denomina "fase de transformación y reconstrucción". La extensión de los ERTE, aducen, es el mejor mecanismo para preservar la mayor parte de los empleos y las empresas.