TRUMP 2.0

El Senado de EE.UU. sube más el techo de deuda en su versión del megaproyecto fiscal de Trump

El costo fiscal de la rebaja de impuestos a los ricos y los recortes que afectarían a Medicaid prometen nuevos conflictos dentro del Congreso estadonidense

BAE Negocios

El Comité de Finanzas del Senado dio a conocer su versión del "One Big, Beautiful Bill", el ambicioso proyecto legislativo impulsado por Donald Trump que unifica la reforma fiscal y los cambios en Medicaid. La propuesta mantiene ejes centrales de la versión aprobada por la Cámara de Representantes, pero introduce ajustes que ya generan tensiones dentro del Partido Republicano.

El presidente de la Cámara baja, el republicano Mike Johnson, pidió a sus colegas del Senado que realizaran la menor cantidad posible de modificaciones para facilitar su aprobación final. Sin embargo, el texto que negoció el senador Mike Crapo, titular del Comité de Finanzas y también republicano, refleja semanas de deliberaciones internas y ajustes destinados a alinear posiciones entre sectores del partido.

En términos fiscales, el proyecto preserva las reducciones impositivas de Trump en 2017 y busca hacerlas permanentes. El texto oficial sostiene que la iniciativa “evita una subida de impuestos de más de 4 billones de dólares a las familias y trabajadores estadounidenses, ofrece alivio adicional a los mayores y a los trabajadores, e impulsa la economía al restaurar disposiciones empresariales esenciales”. Además, plantea un ahorro récord para las cuentas públicas, aunque sin detallar los mecanismos exactos para lograrlo.

 

Previsibilidad

El Comité también remarcó que el plan “ofrece un alivio fiscal adicional a las familias de clase media que aún se recuperan de la inflación récord de la Administración Biden”, e incorpora incentivos para fomentar la inversión nacional. La intención es brindar previsibilidad a los empleadores, con el objetivo de dinamizar el mercado interno y apuntalar el empleo.

No obstante, la versión del Senado presenta matices que incomodan a dos sectores clave dentro del Partido Republicano: los moderados de estados demócratas y los llamados halcones fiscales. Entre las medidas más controversiales figura la eliminación progresiva de los subsidios a las energías renovables, un paso atrás respecto del enfoque más gradual defendido por algunos congresistas de distritos con alto desarrollo en energías limpias.

Otro punto conflictivo lo representa el tratamiento de Medicaid. El texto limita los fondos que los estados obtienen a través de los impuestos aplicados a los proveedores de servicios médicos (provider taxes), una medida que puede afectar el equilibrio financiero de los sistemas estatales de salud.

 

Deducciones

Según el medio especializado Politico, la iniciativa “mantiene el límite de la deducción de impuestos estatales y locales en los actuales 10.000 dólares”, muy por debajo de los 40.000 que proponía la Cámara. Sin embargo, advierten que este valor “funciona como marcador de posición”, lo que sugiere que el número podría cambiar a medida que avancen las negociaciones.

El proyecto también propone ampliar el techo de deuda en cinco billones de dólares, un billón más que la propuesta original de la Cámara. Esta modificación aleja el respaldo de senadores oficialistas como Rand Paul y Ron Johnson, quienes ya expresaron su rechazo a cualquier incremento significativo del endeudamiento sin recortes equivalentes del gasto público.

Con una mayoría de 53 frente a 47, los republicanos en el Senado pueden tolerar hasta tres deserciones internas. El desafío consiste en encontrar un punto de equilibrio que contente tanto a los sectores más ortodoxos del partido como a aquellos con bases electorales más diversas. La negociación interna recién empieza.

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