El expresidente Cardoso admite que la derecha brasileña se debe una autocrítica por su apoyo a Bolsonaro
Política y Economía Internacional
La derecha brasileña moderada le debe una autocrítica a la sociedad por haber respaldado el ascenso del presidente Jair Bolsonaro, dijo en una entrevista con Sputnik una de las voces más respetadas del campo conservador en Brasil, el expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).
"Claramente, claramente (la derecha tiene que hacer autocrítica). Bolsonaro fue elegido porque la mayoría le votó. Yo no le voté, estaba en contra, pero hay una responsabilidad partidaria de quienes apoyaron a Bolsonaro", apuntó.
Entre quienes abrazaron la candidatura de Bolsonaro de forma entusiasta en 2018 está el gobernador de São Paulo (sudeste), João Doria, quien ahora es su más ferviente opositor y un posible candidato del PSDB a las elecciones del año próximo, aunque Cardoso dice que aún no tiene un favorito.
Considera que tanto Doria como el gobernador de Rio Grande do Sul (sur), Eduardo Leite, y el presentador de televisión Luciano Huck podrían ser la opción del centro-derecha que rompa la polarización entre Bolsonaro y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), aunque admite que la tercera vía que él defiende aún está un poco difusa.
En caso de un enfrentamiento entre Bolsonaro y Lula en el balotaje, admite la posibilidad de votar en el candidato del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) con tal de que el actual presidente no repita y gobierne cuatro años más.
"A Bolsonaro no le voy a votar nunca porque es de extrema derecha, no está en mi horizonte. Preferiría a alguien más ligado al PSDB. Si no lo hay, entre Lula y Bolsonaro puedo considerar la hipótesis de Lula. ¿Quiero eso? No. ¿Voy a ayudar a que eso ocurra? No, vamos a intentar una tercera solución", dijo.
Cardoso recordó que, cuando estuvo en el Gobierno "Lula siempre respetó las instituciones" y asegura que no va a cerrar las puertas a alguien "sólo porque es del PT", porque cuando está en el poder, el partido es "más moderado" de lo que parece.
NO IMPEACHMENT
Aunque es crítico con la gestión que el presidente Bolsonaro está haciendo de la pandemia (Brasil acumula casi 400.000 muertos por covid-19) no cree que se le pueda responsabilizar de todo el peso de la crisis sanitaria ni que haya motivos para un "impeachment".
En su opinión, un proceso de destitución no es deseable porque no se ha llegado al punto de una parálisis de Gobierno y porque falta apoyo popular: "Sin clamor de las calles el "impeachment" es golpe. No soy favorable. Es mejor que haya elecciones y si es posible que haya un candidato diferente del actual", afirmó.
No cree que si finalmente Bolsonaro pierde las elecciones y debe abandonar el poder oponga resistencia, como sí hizo el expresidente Donald Trump en EEUU; en su opinión, la transición de Gobierno en Brasil será tranquila.
También descartó el riesgo de un golpe, opción que se barajó con más fuerza hace unas semanas, cuando la cúpula de las Fuerzas Armadas dimitió en bloque, presuntamente en respuesta a las presiones de Bolsonaro para que se sobrepasaran el marco constitucional.
"No creo que vaya a haber un golpe. No por Bolsonaro, que nunca tuvo mucho amor a la democracia, sino por las instituciones y porque al pueblo le ha gustado la libertad", expresó.
AISLAMIENTO
Cardoso también lamentó que el actual Gobierno haya llevado a Brasil al aislamiento internacional y considera que la diplomacia debe estar libre de prejuicios y que las relaciones con países como Rusia o China deben ser "lo más próximas posibles".
El expresidente brasileño lamentó que el país esté "perdiendo terreno" en las discusiones sobre ambiente por la falta de un compromiso serio con la preservación y en especial con el freno a la deforestación ilegal en la Amazonía.
"Lo que tenemos de importancia en el mundo es porque fuimos capaces de formular una política de protección del medio ambiente y defenderla. ¿Cómo vas a tirar eso por la borda? Es algo realmente criminal, no se puede", criticó.
Fuente: Sputnik